JULIO PÉREZ - VIGO
Pese a que son ya muchas semanas, meses, de polémica, el alcalde de Vigo reconoce que el debate sobre el futuro de las cajas gallegas le sigue enfadando. Abel Caballero se queda con la espina de no haberse sentado delante de los medios mano a mano con el presidente de la Xunta “para deshacer sus mentiras, una tras otra” y acabar “con el engaño a Vigo”. “¿Con qué fuerza moral pide Feijóo el diálogo a Madrid que no le dio a esta ciudad?”, pregunta. No se muerde la lengua. “Nos quieren quitar el pulmón porque otros lo necesitan”, asegura. Satisfecho con la paralización de la nueva ley “que se hizo para cambiar el consejo de Caixanova”, el regidor está convencido de que la protesta de mañana es “un clamor”.
–¿Se ha convertido en la voz de Caixanova?
–No. Yo hablo en nombre de Vigo, porque soy el alcalde y Caixanova es una institución muy viguesa. Hace cuatro meses hablé con la voz de Citroën para que las ayudas se adaptaran a sus vehículos, en el viaje a Argentina hablé en nombre de la pesca de Vigo... Por cierto, muchas veces hablo también en nombre del Celta.
–¿Y de Julio Fernández Gayoso?
–En nombre de Julio Fernández Gayoso habla él.
–¿Los plenos celebrados la pasada semana no evidenciaron que se ha quedado solo?
–Evidenciaron que Caixanova es viable, que va a pervivir sola, que tiene un magnífico proyecto y que a mi lado está toda la ciudad de Vigo. Los que se quedaron completamente solos son el PP y el Bloque, que usan los votos de Vigo contra Vigo para obedecer a sus jefes políticos.
–¿Cuánto hay de populismo en su postura?
–Nada. Nos avala la razón. Siempre argumento con datos, pero nunca se me contesta con datos. Me dijo el PP en un pleno que como soy catedrático sé de esto. Claro que sé y digo que si Galicia quiere tener una caja, ésa es Caixanova. Por lo tanto, es bueno para todos.
–¿No está pensando en sacar partido para las elecciones?
–No, no. Éstas no son cuestiones electorales, son convicciones profundas. Creo que en esta ciudad, en su vigor, en su firmeza, en su capacidad y creo que todo este poderío del automóvil, el naval, de la pesca, de la piedra, el turismo… está vertebrado por una entidad financiera propia. Es una característica distintiva. De eso dependen miles y miles de empleos. Por eso lo defiendo con tanta pasión. Porque sé que lo que se intenta es aprovechar la buena situación de Caixanova para absorberla y resolver un gravísimo problema en el norte de Galicia.
–¿Esa garantía de financiación no seguiría?
–No. Porque la caja fusionada nace tocada, algunos dicen que muerta.
–¿Quién?
–Mucha gente. Los que entienden de esto aseguran que la caja fusionada no tiene futuro.
–La auditoría no.
–¿La auditoría escondida? ¿Quién la conoce? Es el gran misterio. Yo se la pedí al presidente de la Xunta, pero ni se la enviaron a Caixanova. El gobernador del Banco de España les dijo aquí en Vigo que no hicieran ninguna auditoría, porque él sabe cómo están las cajas y no va a admitir una fusión que no sea solvente, la adornen como la adornen.
–¿Qué le comentó Fernández Ordóñez personalmente?
–Sobre todo, lo que yo le dije es que a esta ciudad era bienvenido. Porque el presidente de la Xunta pretendía que no viniera. El resto, no las voy a hacer públicas
–Cuando menciona “el grave problema del norte”, ¿está hablando de Caixa Galicia?
–Hablo de problemas financieros en el norte de Galicia, sí. Si el ratio de solvencia que tiene Caixanova en este momento, demostrado, es el objetivo de la caja fusionada en 2016, algo pasa.
–Hay costes de reestructuración que tardan en amortizarse.
–¿Y para qué los quieren, si no hacen falta? En Cataluña van a quedar tres cajas, como en Andalucía y País Vasco. Dos en Castilla y León. En Galicia dos cajas es espléndido. A lo mejor es que, y yo lo garantizo y lo sé, una es viable. De la otra no lo sé, tendrá que hablar el señor Feijóo.
–Si la fusión es tan mala, ¿por qué la apoyan dos partidos, la patronal y los sindicatos?
–¿Quién está en la foto del viernes que una vez que se sabe que es inconstitucional, siguen queriendo la ley? El voceiro del BNG, que convocó una manifestación contra Vigo hace seis meses. El señor Rueda, que no nos dio el visto bueno para el juzgado de lo Mercantil en Vigo porque apoyaba a Pontevedra. El secretario de Organización de CC OO, que fue secretario comarcal en A Coruña durante muchísimos años. Y el presidente de la patronal, de A Coruña y que se presenta a la Cámara de Comercio de allí. ¿Seguimos? ¿Dónde está Vigo en esa foto? Es la foto del antiviguismo.
–¿Esperó en algún momento una llamada del presidente?
–Era imprescindible. ¿Cómo el presidente de la Xunta solicita a Madrid el diálogo que él no le dio a Vigo? Lo reclamé por activa y por pasiva. Ni una contestación. Y él lo solicita a Madrid. ¿Con qué fuerza moral? Es una broma. Él debería haber aceptado el reto de sentarse conmigo para comparecer delante de ustedes y le desharía todas esas mentiras que va diciendo en lugar de ese acto que hizo en Vigo, que, por cierto, ¿era un acto del PP o como presidente de la Xunta?
–Él dijo que era un acto del PP pagado por el PP.
–Pues deberían haber avisado.
–¿Cree que la gente fue engañada?
–Casi todo el mundo creyó que era un acto del presidente de la Xunta. Casi todo el mundo. ¿Dónde se inició todo este proceso de la fusión? En un medio de comunicación del norte de Galicia. No se inició en el Parlamento, ni en los partidos políticos. Si era tan importante, ¿por qué el PP y el Bloque no lo llevaron en su programa electoral? ¿Descubrió algo tremendo que no nos puede decir? Pues no, no. De engaños no.
–¿No es una temeridad dar a entender que hay una caja con problemas?
–A lo que no estoy dispuesto es a que absorban Caixanova para resolver un problema del norte y, si iniciaron esa senda, la verdad tiene que estar encima de la mesa.
–¿Qué condiciones tendrían que darse para que usted apoye una fusión?
–Mi apoyo es a Caixanova que es un proyecto vigués, gallego, independiente y solvente. Si esa caja puede aguantar bien ella sola porque fue bien gestionada, ¿por qué tiene que desaparecer?
–Pero sola no va a aguantar.
–Aguanta sola.
–Con un SIP.
–Es que eso no es nada. En los últimos diez años firmó en torno a 20 acuerdos de esas características.
–¿Qué características?
–Alianzas estratégicas con otras cajas. Hace pocos años compró un banco que tiene la sede en Santiago y nadie lo cuestionó. Hay una alianza de Caixanova con otras muchas cajas por todas partes. ¿Por qué dicen ahora que es malo?
–¿Porque pierde autonomía?
–Absolutamente ninguna. Sigue siendo Caixanova, en Vigo, con sus órganos de gobierno, invirtiendo dónde quiere y, muy importante, trayendo ahorro para Galicia y para Vigo.
–Pero el gobernador del Banco de España dice que es irreversible.
–La ley dice que se puede revertir si se quiere. En todo caso, el gobernador lo dice para las que vayan a pedir dinero al FROB. Esta alianza no necesita dinero. Pero...
–¿Ya hay una alianza cerrada?
–No. Seguro que no. Lo que sucede es que Caixanova es una caja tan solvente que todos quieren una relación con ella. ¿Con otra caja quieren? La reversibilidad es una bobada. Caixanova se puede aliar para ir a mercados financieros y que salga más barato. Nada más. Punto. El presidente lo sabe.
–¿Con cuántos representantes se quedaría el concello con la nueva ley?
–Si hubiera fusión, cero en el consejo. Ahora tenemos dos de 19. Desaparecemos. Pero hay más, porque con todas las instituciones ahora Vigo cuenta con 14 o 15 y tras la operación serían dos de 25. La ley establece que la sede se va para A Coruña porque da el poder a la caja grande por volumen de depósitos y al Parlamento, donde el norte es mayoría. Vigo se queda fuera pese a que aporta la caja saneada y solvente. De fusión igualitaria, nada.
–El informe jurídico del concello habla de poder de veto de la Xunta.
–Absolutamente. Lo voy a decir muy claro: nosotros ponemos el dinero, los de A Coruña se lo llevan y los de Santiago deciden.
–¿Dónde termina entonces la capacidad de tutela de la Xunta?
–La tutela de solvencia es del Banco de España.
–Me refería a la de gestión.
–Si elige órganos de gobierno no puede también tutelar la gestión. El límite está en lo que funcionó hasta ahora. No hubo ningún problema.
–Si no se tocan los diez preceptos que ustedes ven también como vulneraciones, ¿irá a los juzgados?
–Sin ninguna duda. Y vamos a ganar.
–¿Y no tiene miedo en caer en una paralización eterna?
–El que tiene que tener miedo es el que hizo una ley que no responde a la Constitución.
–¿Tiene sentido salir a la calle con la suspensión de la ley?
–Tenemos que enseñar nuestro carácter y decir que nunca más intenten algo así. Nunca más. Que ya está bien. Apoyamos la capitalidad de Santiago, que tiene también la ciudad de la justicia, se llevaron la delegación del Gobierno a A Coruña, que tiene la sede del TSXG. A nosotros siempre se nos relegó y mirábamos para otro lado. Esta vez no.
–¿Qué argumentos puede dar para la ir a la manifestación de mañana?
–Uno muy importante por encima de todos los demás: está en juego la dignidad de esta ciudad. Nuestra capacidad para ser una ciudad que crece y tira de toda Galicia. A la que nos quieren quitar lo nuestro. Es muy duro, pero algunos le tienen miedo al poderío de Vigo, que nosotros utilizados para toda Galicia. Nos quieren quitar el pulmón porque otros lo necesitan. Por cierto, va a estar abarrotada.
–¿Seguro?
–La gente por la calle me dice que nos veremos mañana a las ocho de la tarde. “Alcalde –me dicen–, voy a estar allí”.
–Sabe que los números se mirarán con lupa.
–Con lupa, con lupa. [Se ríe]. Estará todo Vigo.
–¿Se la juega personalmente con esta manifestación?
–Se la juega Vigo, que es lo más importante. Abel Caballero no importa. Vendrán otros alcaldes y la ciudad seguirá. Quien se la juega esta vez es Vigo porque nos están agrediendo como nunca antes en la historia.
–¿No le enfada que el alcalde de A Coruña, socialista como usted, diga que le importa un bledo lo que usted opine?
–No, no. Respeto muchísimo a los 8.000 alcaldes de España y a mí jamás me escuchará un exabrupto contra ninguno. Cada uno defiende su ciudad, pero yo lo hago con la razón.
–¿Se ha sentido solo en algún momento dentro de su partido con todo esto?
–No. Me sentí muy respaldado.
–Pero la foto de su secretario general con el líder del Bloque y Feijóo el día del anuncio de la auditoría...
–Las fotos no me importan mucho. En estos temas tan importantes me quedo con los argumentos, la razón y los datos. .
–Su partido apoyó la tramitación urgente.
–Con la condición de que hubiera acuerdo y no lo hubo. La fusión se podría haber hecho con esta ley, pero se cambió porque Caixanova dijo que tenía futuro sola y el objetivo era quitar el consejo. Ahora el presidente de la Xunta dice, y me espeluzna, que Caixanova quiere la fusión, que quien no la quiere es el consejo, el órgano elegido democráticamente de acuerdo con las leyes. ¿Quiere decir que usted puede ser deslegitimado si usted quiere y Galicia no?