REDACCIÓN - PONTEVEDRA
Apenas 24 horas después de que el propio gabinete de prensa del portavoz del PP en Pontevedra, Telmo Martín, difundiera un vídeo en el que aparece llamando "hijos de puta" a los medios de comunicación en una conversación previa a un encuentro con el presidente de la Xunta, el propio concejal envió un comunicado en el que pide disculpas públicas por una expresión que él mismo califica de "muy desafortunada" y "absolutamente inaceptable".
El desliz del presidente del PP en Pontevedra, que no fue advertido por sus colaboradores en el vídeo difundido para informar del encuentro con Alberto Núñez Feijóo, se produjo durante una conversación distendida entre ambos dirigentes, cuando pensaban que se trataba de una grabación "muda", sin sonido. Sin embargo, en realidad había también un micrófono encendido, que captó a Martín diciendo: "Ya sabes como son los medios: unos hijos de puta". Tras esa frase, la grabación concluye.
"En relación al vídeo divulgado ayer [por el viernes], quiero pedir públicamente disculpas por una expresión muy desafortunada en la que se ha podido interpretar una descalificación a los medios de comunicación absolutamente inaceptable, por lo que reitero mis disculpas públicas", dice textualmente el comunicado del concejal popular, remitido ayer por la misma vía que el polémico vídeo, por correo electrónico.
El gabinete de prensa del concejal ya avanzó el mismo viernes que se trataba de un "error" y "no había ninguna intención de insultar a nadie", al tiempo que se enmarcaba el comentario en una conversación distendida y privada entre Martín y Feijóo antes de la reunión de trabajo en la que se habló del proyecto de estación intermodal que propone el PP para Pontevedra y del nuevo hospital que promueve la Xunta en la ciudad.
Este desliz se suma a las numerosas meteduras de pata de los políticos españoles cuando creen que no hay micrófonos cerca. La última hasta ahora, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y utilizando el mismo insulto, "hijoputa", aunque dirigido al Defensor del Contribuyente de Madrid, Fernando Serrano.