P. M. / M. V. - A CORUÑA / SANTIAGO
Una legislación urbanística clara, ágil, homogénea y duradera que ponga fin a los "parches" normativos que han convertido a la comunidad en una "Galicia caótica". Ésta es la propuesta que ayer puso sobre la mesa el secretario xeral del PSdeG, Manuel Vázquez, un acuerdo "suprapartidista", por lo que invitó a PP y BNG a consensuar una nueva ley del suelo que se apruebe por mayoría de dos tercios en el Parlamento y que, al contrario que sus predecesoras, dure los próximos 30 años.
El 25 de enero el Gobierno gallego presentó el Plan de Ordenación del Litoral, cuya aprobación definitiva se prevé para finales de 2010 y que deja la puerta abierta a retomar la construcción a menos de 500 metros de la costa. Sin embargo, planificar la ordenación urbanística de la primera línea de mar para "luego negociar las directrices del territorio" es algo, en opinión de Vázquez, "absolutamente inconsecuente".
En cuanto a la última reforma de la Lei do Solo, que flexibiliza los requisitos para construir en el rural, el secretario xeral de los socialistas consideró que "volver a parchear por cuarta vez" la legislación urbanística de referencia "no es suficiente". En su opinión, hace falta "una ley de país", aprobada por una mayoría reforzada y "con vocación de permanencia". "No podemos seguir viviendo en una permanente inseguridad jurídica donde una superposición de normas interminable está haciendo que en cada ayuntamiento haya una normativa distinta", denunció Vázquez, que ante un auditorio lleno de alcaldes socialistas pidió un nuevo marco legal que "rompa con el modelo de ayuntamiento como intermediario" y convierta a los concellos en "responsables" de las decisiones urbanísticas.