S. O. - VIGO
¿Estudias o trabajas? La mítica frase para ligar en ambientes discotequeros parece haber perdido sentido. Ni una cosa ni la otra. Al menos es lo que plantea la productora del nuevo programa de la Sexta que, bajo el formato de coach-reality ha conseguido reunir en una casa y en directo a ocho jóvenes de entre 16 y 25 años que no encuentran sentido a la vida y aseguran haber perdido todas las ganas y las ilusiones. Son rebeldes y la sociedad actual les aporta poco o nada. No se han presentado al reality por voluntad propia: los han enviado sus padres para que reflexionen vía televisiva y encuentren un camino que les motive.
Lo han titulado Generación ni-ni, un término que empiezan a utilizar también sociólogos y psicólogos pese a las críticas de muchos jóvenes, que no se consideran representados por dicho concepto. Aunque aceptan un cambio de valores, la pérdida, en muchos casos, de la cultura del esfuerzo entendida como hace 20 años, los efectos de un capitalismo feroz y de un materialismo desmesurado o la sobreprotección parental, englobar este cóctel bajo el término ni-ni, que implica la pereza y el pasotismo absoluto, les parece "exagerado e injusto".
La Sexta, a petición de los propios progenitores, plantea el espacio televisivo con el seguimiento de la vida en directo como un proceso de reeducación terapéutica. En la casa habrá normas, responsabilidades, tareas y tendrán que trabajar para obtener las cosas. Considerados como casos perdidos y con la urgencia de retomar las riendas de sus vidas y de su futuro, un equipo de educadores les inculcarán valores, principios básicos, herramientas y habilidades sociales para que, una vez instalados, recuperen la ilusión y la motivación. "Jóvenes intransigentes, impacientes, intolerantes, carentes de cualquier sentimiento de generosidad, de solidaridad o de gratitud. Chicos y chicas que desconocen los conceptos de sacrificio, honestidad, esfuerzo, responsabilidad, compromiso y superación. Este es el perfil de los concursantes de Generación ni-ni. No hay nominaciones ni expulsiones. Saldrán cuando crean que ya han encontrado un motivo, una razón para vivir", según plantea la carta de presentación del programa.
Reproches en la red
El inicio de este nuevo espacio ha desatado todo tipo de comentarios en la red, a través de blogs y chats en los que jóvenes y mayores opinan sobre el nuevo concepto de los "ni-nis".
En este recorrido virtual se pueden leer opiniones como estas: "Me parece una buenísima idea. Hay que tratar de volver a tener ideales y proyectos vitales. Los culpables de la generación ni-ni sois los padres de la clase media. Es decir, gracias a vosotros el mundo es bastante peor, haciendo una democracia descafeinada, un día a día light, unas vivencias emburbujadas... Nos habéis querido proteger de "lo malo" pensando que eso nos lo pondría más fácil y lo que habéis conseguido es crear analfabetos vitales, incapacitados sentimentales. Habéis atrofiado nuestra capacidad para combatir los malos tragos de la vida con tanta sobreprotección, tantas playstations y tanta ropita de marca", comenta Alejandro, de 25 años, que se define como un chaval "con muchos sueños" pero harto de que "los mayores" sean tan vendidos.
"Aplicaos el cuento y enseñadnos a vivir el día a día, contadnos vuestros sueños, enseñadnos que también tuvisteis nuestra edad y, sobre todo, volved a sentir, volved a creer en el futuro. Porque si no nos creemos nada es porque a vosotros se os da muy mal mentir y se os ve profundamente amargados habiendo vendido vuestros ideales por un sueldo y una estabilidad", añade el internauta. Desde Madrid, otro compañero reflexiona a través del blog: "¿Cómo no va a haber un futuro así de negro si durante años se premia la estupidez, se margina la diferencia y se imponen sueños tan simples como tener un coche y un iPod?".