PAULA PÉREZ - SANTIAGO
Ni los anunciados planes de reequilibrio territorial, ni las políticas de apoyo al rural ni las medidas para fomentar la natalidad han servido para frenar la sangría poblacional que sufren los ayuntamientos del interior de la comunidad autónoma. Siete de cada diez municipios perdieron habitantes en 2009. Los únicos concellos que han logrado engrosar su padrón –un total de 97– son aquellos situados en la franja atlántica y en el entorno de las áreas urbanas. Sólo en Pontevedra son más los ayuntamientos que ganan población que los que la pierden. En el resto de las provincias, los municipios que logran sumar vecinos son una minoría.
Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, en Galicia estaban empadronadas a uno de enero del año pasado 2.786.089 personas, 11.920 más que en 2008. Sin embargo, la población se concentra en torno a cabeceras de comarca y áreas urbanas dejando el rural cada vez más deshabitado. De los 315 ayuntamientos gallegos, 215 perdieron habitantes. Sólo tres mantienen su padrón exactamente igual que el año anterior –Quintela de Leirado (Ourense) con 754 vecinos, Portas (Pontevedra) con 3.089 personas y Coirós (A Coruña), con 1.713 inscritos.
Y entre los ayuntamientos que más aumentan su censo no se encuentran precisamente las grandes ciudades. Las dificultades para encontrar vivienda y su mayor precio han movido a muchos gallegos a asentarse en los concellos limítrofes o próximos a estas urbes y son estos municipios los que más están incrementando su población.
El concello que más ha aumentado su padrón de habitantes en Galicia ha sido el de Negreira, a sólo 20 kilómetros de Santiago. Su censo se incrementó en un 5,5 por ciento y llegó a los 6.573 vecinos.
El segundo lugar lo ocupa Soutomaior, por su cercanía a Pontevedra y Vigo, y que suma ya 6.537 habitantes (un 5 por ciento más). El ayuntamiento de Ames, limítrofe con la capital gallega, alcanza ya los 25.818 empadronados, un 4,5 por ciento más que el año anterior. Entre los que más crecieron en 2009 su padrón se encuentran también, Salceda de Caselas, Poio, Oleiros, Sada, Barbadás, Miño y Arteixo.
En Ourense y Lugo, sin embargo, la situación es crítica. Ocho de cada diez ayuntamientos en estas provincias pierde habitantes. Entre los municipios lucenses sólo hay nueve que ganan población frente a 58 que la pierden y en el caso ourensano son 73 en retroceso frente a sólo 18 que suman vecinos.
De hecho, nueve de los concellos gallegos con menos población pertenecen a estas dos provincias. El caso más llamativo es el de Negueira de Muñiz, en Lugo, que sólo tiene 210 habitantes. En el municipio ourensano de A Teixeira, los vecinos no llegan ni al medio millar.
Pero A Coruña tampoco se queda atrás, ya que cuenta con 58 ayuntamientos que pierden población (el 60 por ciento) frente a sólo 35 que incrementan sus habitantes. Además, aunque todas las ciudades gallegas ganan habitantes, Ferrol se convierte en la única urbe que reduce su padrón de 74.696 a 74.273.
En Pontevedra sólo 26 de sus 62 concellos pierden población frente a 35 que aumentan su padrón municipal. Mondariz-Balneario es, sin embargo, el décimo ayuntamiento gallego con menos habitantes (se queda en 726, después de perder diez).
En el extremo contrario está Vigo, que con 297.332 personas, es la ciudad con más habitantes de Galicia. Le siguen como las urbes más pobladas A Coruña, Ourense, Lugo, Santiago de Compostela, Pontevedra, Ferrol, Narón, Vilagarcía de Arousa y Oleiros.