J. PASTORIZA - MADRID
Abel Caballero visitó ayer Madrid para hablar de Vigo, del peso de su sector industrial, de los proyectos de la ciudad, las infraestructuras en marcha y sus perspectivas de desarrollo, pero el futuro de las cajas de ahorro se convirtió en el foco central de su charla en el Fórum Europa, organizado por Nueva Economía. El alcalde vigués aseguró ante 175 invitados, entre ellos políticos, altos cargos de la Administración, y representantes del mundo empresarial y de entidades financieras, que "la fusión es un error inmenso y grave, un paso en falso que tendría consecuencias incalculables". Y sostuvo además que la nueva ley aprobada por el Parlamento gallego con los votos del PP y BNG "tiene tal nivel de intervención política que, si sale adelante, será una catástrofe".
Caballero, que hablaba también ante el director general de Caixanova, Julio Fernández Gayoso; el secretario xeral del PSdeG, Manuel Vázquez; y el delegado del Gobierno en Galicia, Antón Louro, dejó para el final de la charla su posición sobre el proceso para unir las dos cajas, pero en el turno de preguntas quedó patente el interés que despierta el tema fuera de la comunidad. Ocho de las diez cuestiones versaron sobre el tema. El alcalde defendió las dos vías que ha emprendido para tratar de impedir por todos los medios legales la fusión: "En lo político, nos manifestaremos", señaló en referencia a la convocatoria de movilización ciudadana que ha fijado para el 9 de febrero. "Y en lo jurídico, nos veremos en los tribunales", avisó, en alusión a la batería de recursos que prepara contra la nueva ley autonómica.
El argumento central de Caballero para defender el "proyecto propio" de Caixanova es la "solvencia y capacidad de superar la crisis con cierta comodidad" que, sostiene, tiene acreditada la entidad con sede central en Vigo. Considera el regidor que una fusión con Caixa Galicia sería en realidad "una absorción", y el resultado sólo acarrearía perjuicios. "No vaya a ser que de una fusión calculada con criterios políticos salga una caja endeble o muerta", advirtió, para agregar: "Los datos la desaconsejan, pero pretenden ocultarlo y anteponer la política a la eficiencia, intentando cambiar en unos días el modo de funcionamiento de una de los grandes ámbitos industriales y económicos de España".
El alcalde defendió alianzas de Caixanova, en vez de una fusión, y rechazó que un SIP con una entidad de fuera de Galicia sea "irreversible". Según asegura, Caixanova no tendría que recurrir al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), y el acuerdo "sería similar a los 25 de esas características que ya tiene firmados actualmente".
El informe que el Gobierno ha pedido al Consejo de Estado al detectar indicios de inconstitucionalidad fue otro de los puntos que tocó en su intervención, y esgrimió que "el Gobierno tomó una decisión de legalidad, no política". Por este motivo dijo confiar en que "nadie cuestione el dictamen del Consejo de Estado, y que todos se atengan a las reglas de lo jurídico". "Asistimos hace unos días a unas duras críticas contra el Banco de España. Espero que no continúe esa perversa costumbre sin que haya un debate previo", lamentó.