REDACCIÓN - VIGO
Caixanova sólo necesitaría tres años para sobrepasar la ratio de solvencia previsto por la auditoría encargada por la Xunta para 2015. La caja de ahorros con sede en Vigo anunció ayer que cerró el ejercicio de 2009 con un índice de Tier 1 –ratio que mide la fortaleza financiera de una entidad frente a sus activos de riesgo– del 8,14%, tras aumentarlo en 1,77 puntos el año pasado, en tanto que su coeficiente global de solvencia alcanzó el 12,20%, un 13% por encima del porcentaje registrado en 2008, y con un exceso de 4,2 puntos sobre el mínimo legal exigido.
La auditoria elaborada por KPMG prevé que la entidad resultante de la fusión entre Caixanova y Caixa Galicia alcance un Tier 1 del 9% en el año 2015, según los datos facilitados hace unas semanas por la Consellería de Facenda.
No obstante, la hoja de ruta en solitario prevista por Caixanova confía en rebasar "holgadamente" ese ratio ya en el año 2012, mientras que en conjunto su coeficiente de solvencia se situaría en el entorno del 14%. Para hacer estas estimaciones, Caixanova se fundamenta en la obtención de un beneficio recurrente esperado para los próximos años que sería suficiente para capitalizar la entidad después de realizar las dotaciones necesarias para cubrir posibles insolvencias, teniendo en cuenta el escenario económico actual.
Además, prevé promover una adecuada gestión de sus activos ponderados por riesgo, dentro de los cuales priorizará el sostenimiento de la actividad crediticia en los niveles necesarios para continuar contribuyendo eficazmente al desarrollo económico de su ámbito natural de actuación.
Según las normas de Basilea-II, el Tier-1 de una entidad financiera ha de ser como mínimo del 4%.
Por otra parte, al cierre del ejercicio de 2009, los recursos propios en base consolidada de Caixanova ascienden a 2.878 millones de euros, cifra que representa un superávit de cobertura de 1.020 millones de euros. Además, en los últimos doce meses inyectó 411,9 millones para provisiones. De ellos, 116,9 millones vinieron del negocio tradicional y hasta un 20%, 147 millones, son aportaciones genéricas y voluntarias. El colchón de la entidad para hacer frente a posibles impagos alcanza los 715,3 millones, que serviría "para afrontar cualquier posible contingencia futura tanto dentro de la cartera crediticia como debido a una mala evolución de los mercados".
Asimismo, el número de hipotecas concedidas durante el pasado ejercicio ascendió a 6.147 con un valor total de 1.061 millones de euros. Y los préstamos personales, 48.792, superaron los 1.170 millones.