PAULA PÉREZ - LISBOA
El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, cruzó ayer la raia" –ya que, en su opinión, entre Galicia y Portugal "no existen fronteras"– para promocionar el Xacobeo en el país vecino, pero también para "hablar en serio" de infraestructuras como el AVE que conectará Vigo con Oporto. Después de que el ministro de Fomento, José Blanco, pospusiese de 2013 a 2015 la fecha de conclusión de la alta velocidad ferroviaria entre Galicia y Portugal, el jefe del Ejecutivo gallego se reunirá hoy con el presidente de la República portuguesa, Anibal Cavaco Silva, y con el primer ministro, José Sócrates para concretar un calendario de ejecución para este proyecto.
"Repasaremos cuál es el calendario real de Portugal en esta infraestructura y cuáles son los compromisos reales que va a adoptar el Gobierno portugués para que, posteriormente, el Ejecutivo español esté a la altura de las circunstancias", explicó tras el Consello de la Xunta.
Horas después se desplazó a Lisboa, donde visitó el Centro Galego acompañado del responsable de Economía e Industria de la Xunta, Javier Guerra, "que es el primer hijo de portugués que llega a conselleiro de un Gobierno gallego", según destacó Feijóo.
"Me gustaría que alguna vez hubiese un ministro luso, hijo de gallego. No pasa nada porque se lo pida al Apóstol", bromeó el jefe del Ejecutivo gallego, desde el stand instalado en el Centro Galego de Lisboa para promocionar el Xacobeo. El presidente de este centro, Miguel Seco, reclamó a Feijóo una mayor presencia institucional de la Xunta en Lisboa.
En su agenda de trabajo con las autoridades lusas, Feijóo abordará además del AVE, otros asuntos como los fondos europeos e infraestructuras como la prolongación de la A-52.