J.P. - VIGO
El Consello Social de Vigo adoptó ayer el acuerdo de respaldar "la permanencia de Caixanova y sus órganos de gobierno en la ciudad manteniendo su solvencia y su galleguidad". El ente, que agrupa a partidos, sindicatos, empresarios, instituciones públicas, colegios profesionales, la federación vecinal, y la propia caja de ahorros, avaló la resolución por mayoría, con diez votos favorables y los de PP, BNG y CIG en contra. El alcalde, Abel Caballero, consideró un éxito el resultado. "Ahora somos más fuertes y se garantiza que no habrá fusión, que Caixanova seguirá su andadura, que continuará siendo viguesa, y que Galicia tiene garantizada al menos una caja", enfatizó.
Para los populares y nacionalistas el debate evidenció "claras discrepancias" con la actuación del alcalde, y en particular con su convocatoria de una manifestación. Caballero negó que se tratase este punto, porque él mismo había explicado a los miembros del ente que no figuraba en el orden del día, y aseguró que sólo el PP se pronunció en contra. La presidenta del Puerto, Corina Porro, no asistió al pleno al considerar "antidemocrática" la decisión del alcalde de convocar la movilización sin esperar al debate del consejo. Envió una carta a Caballero en la que critica que "utiliza un tema tan trascendente de forma personalista". Tampoco acudió la federación vecinal, que disculpó su ausencia por acudir sus representantes al entierro del marido de su presidenta, fallecido en accidente de tráfico.
A favor de la resolución votaron PSOE, CC OO, UGT, Confederación de Empresarios, Cámara de Comercio, Universidad, Caixanova, Zona Franca, Colegio de Ingenieros y Colegio de Abogados. El alcalde opinó al término que el Consello "respondió a las demandas de la ciudad, y quedó de manifiesto que el PP y el BNG se encuentran aislados, siguen sometidos a las directrices de sus direcciones en Santiago, y no están a la altura de las circunstancias". Según Caballero, el representante de Caixanova garantizó ante los miembros del ente que si la caja continúa con su proyecto "no se perderá ni un puesto de trabajo, ni cerrará ninguna oficina". El SIP con otra entidad, además, "sería –manifestó el regidor– para cuestiones concretas, nada diferente a los acuerdos que ya mantiene con otras entidades financieras".
Caballero mantiene que no se debatió el apoyo a la manifestación del 9 de febrero. "Estoy orgulloso y emocionado porque la ciudad marcha en la misma dirección con la oposición de quienes tomaron decisiones en Santiago en contra Caixanova y de Vigo", proclamó, para apuntar que "muchos colectivos del Consello apoyarán la movilización".
El portavoz popular, José Manuel Figueroa, sostuvo que hubo varias voces, "una clara mayoría", en contra de la movilización por haberse convocado sin esperar a las deliberaciones del ente. Figueroa acusó al regidor de "provocar una fractura social irreparable a consecuencia de su decisión precipitada"; apuntó que "el tiempo pondrá a cada uno en su sitio"; y ratificó su apoyo a la fusión.
También lo hizo el BNG. El teniente de alcalde, Santiago Domínguez, delegó en el concejal Eudosio Álvarez, ya que se encontraba en unas jornadas informativas sobre las cajas convocadas con anterioridad al Consello. "Es mejor una caja que ninguna", advirtió Álvarez, quien defendió que "deben ser los nuevos órganos de dirección los que tomen las decisiones". La declaración final, dijo, "es poco clara", y apostilló que la opción más favorable "es una caja que pueda dar respuesta a los problemas financieros actuales".