I.B. - VIGO
La Comisión Europea dio ayer el visto bueno al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), acotando las ayudas públicas a las fusiones de cajas, que deberán autorizarse antes del 1 de julio. El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y la ministra Elena Salgado, reaccionaron ayer pidiendo que se aceleren las operaciones de integración.
El límite temporal fijado por Bruselas suscita el interrogante de si Galicia llegará a tiempo, pues en esta comunidad las entidades están sumidas en un proceso de renovación de sus órganos de dirección y además está la amenaza de recursos judiciales, como el ya anunciado por el Ayuntamiento de Vigo o el que estudia el Gobierno de España, a la ley gallega, que paralizaría esa renovación.
Además, Caixanova se niega a la integración y ni siquiera han empezado las negociaciones entre las dos entidades, conversaciones complejas que acostumbran a prolongarse meses y meses. Eso sí, hay un estudio, encargado por la Xunta, que avala la solvencia de la fusión de las dos cajas gallegas y que avanza las principales cifras de la nueva caja. Para el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, Galicia "está en plazo" y precisamente la reforma de la ley autonómica de cajas se acometió "de forma inmediata" porque "la Xunta sabía que era necesario actuar".
Las dudas se extienden a otras comunidades. El sector de las cajas advertía ayer de que el plazo es "corto", y el PP nacional cuestionaba que se pueda cerrar la reestructuración del sector en cinco meses, "después de la "incapacidad", en su opinión, demostrada por el Gobierno central y el Banco de España para impulsar la reodernación en el último año.
El secretario de Economía y Empleo del PP, Álvaro Nadal, se mostraba escéptico, después de "meses de negociaciones infructuosas" con las entidades y los gobiernos autonómicos para cerrar fusiones.
La vicepresidenta segunda y ministra de Economía, Elena Salgado, consideró ayer que el plazo es "suficiente", pero con un matiz, sólo para "muchas cajas que llevan hablando de reestructuración hace ya meses".
La autorización de Bruselas para el FROB caduca el próximo 30 de junio, y desde la Comisión Europea se explicaba ayer que las autoridades españolas "pueden pedir antes de que acabe el plazo una prórroga de la duración" y el Ejecutivo comunitario estudiará si la concede. La solicitud tendrá que ir acompañada de un "informe detallado de cómo ha funcionado el sistema", que la Comisión tendrá en cuenta a la hora de autorizar o no la prórroga.
En todo caso, la ministra de Economía, Elena Salgado, observó ayer que "existe la posibilidad" de ampliar el plazo para seguir dando ayudas públicas a las fusiones de cajas más allá de junio, pero Bruselas "no la promete ahora". "Llegado el momento, tendremos que convencer a Bruselas", remarcó.
El Ejecutivo comunitario puso límite temporal al FROB y además sólo permite que las cajas reciban en concepto de ayudas el 2% de sus activos ponderados de riesgo, si superan ese porcentaje necesitan una autorización especial y el examen de Bruselas será más complejo.
La UE obliga a las cajas, para recibir la subvención, a presentar un plan de integración con medidas y compromisos específicos "para aumentar su solvencia y su eficiencia". El Banco de España tendrá que informar a la Comisión del "perfil de riesgo" de la operación para que Bruselas "evalúe la situación e indique el seguimiento necesario, tal como la necesidad de establecer un plan de reestructuración". a Comisión no quiso desvelar el interés que deberán pagar las entidades por el capital prestado, aunque se barajó un 7,75%, y ha puesto límites a las remuneraciones de los directivos de las cajas, pero no entró en detalles.