REDACCIÓN - VIGO
La intervención del gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, en Vigo, ha gustado por igual a los defensores y a los detractores de la fusión de las cajas gallegas. Para la Xunta las declaraciones del máximo representante del organismo regulador demuestran que actuará con "independencia" y para el PSOE quedó "claro que el futuro de las cajas depende única y exclusivamente de las propias entidades y del Banco de España, que atenderá única y exclusivamente a criterios de solvencia".
El conselleiro de Economía, Javier Guerra, manifestaba que tras las palabras de Ordóñez, la Xunta estaba "segura" de "la independencia" del organimo regulador a la hora de decidir el futuro de las cajas gallegas, y pronunciarse sobre una eventual fusión, algo que sólo sucederá si los órganos de dirección de Caixa Galicia y Caixanova, ahora en proceso de renovación tras la aprobación de la ley gallega de cajas, así lo acuerdan y le presentan una propuesta de integración.
Guerra confía en que el Banco de España actuará con el "mayor rigor" y del mensaje de Ordóñez destacó su parecer sobre la difícil reversibilidad del SIP (Sistema Institucional de Protección). El gobernador también negó la bancarización de la fórmula por la que apuesta Caixanova.
La dirección del PPdeG también valoró la intervención de Fernández Ordóñez, pero fue para criticar al PSdeG. El portavoz, Antonio Rodríguez Miranda, interpretó que el gobernador del Banco de España había "tirado de las orejas" a Manuel Vázquez y Abel Caballero por "torpedear la fusión con intereses partidistas". Por su parte, el diputado socialista Abel Losada, criticó al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, por no asistir a la conferencia de Ordóñez" y "refugiarse bajo la sotana del arzobispo de Santiago", en alusión a la cita programada ese día para el presidente.