J. PASTORIZA - VIGO
Una "gran movilización en defensa de la ciudad y contra la fusión". El alcalde de Vigo, Abel Caballero, abrió ayer un nuevo frente en su hoja de ruta para tratar de frenar la unión de las cajas al anunciar que convocará el martes 9 de febrero, a las ocho de la tarde, una manifestación que recorrerá las principales calles del centro. Una marcha de protesta que, augura, será "masiva". Arropado por los nueve concejales del PSOE, Caballero compareció en la sede del Concello para hacer público su llamamiento tras haber cerrado una ronda de consultas, durante el último mes, con representantes de un centenar de instituciones, asociaciones y entidades de distintos ámbitos sociales y económicos vigueses, desde colectivos del mundo de la cultura y el deporte, hasta del comercio y el sector empresarial. "La inmensa mayoría de la ciudad me transmite un mensaje claro, nítido y contundente. Es un mensaje de rechazo a la agresión que supone la fusión. Un rechazo masivo, total y absoluto", proclamó.
Con esta convocatoria Caballero emprende una nueva fase en su ofensiva para intentar impedir la unión, que a su juicio supondrá en la práctica la "absorción" de Caixanova por Caixa Galicia. A mediados de diciembre dio el primer paso al iniciar la ronda de consultas, y el 5 de enero, ya con la nueva ley de cajas aprobada, anunció que pedirá en los tribunales la suspensión cautelar de la norma al considerarla "claramente inconstitucional". Los recursos judiciales "están preparados", avanzó ayer, y expresó su certeza de que la Justicia "parará el proceso, porque los daños de la fusión serán irreversibles". En los días pasados ya había dejado entrever la posibilidad de promover una manifestación, y finalmente ha despejado las dudas. "Convoco a los 300.000 vigueses y viguesas el 9 de febrero, sin distinción de cargo, ocupación, sexo o trabajo. A cada uno singularmente, y a todos colectivamente", enfatizó.
La protesta, que partirá del cruce con Vía Norte para concluir en la Porta do Sol, se celebrará el mismo día en que los tres grupos políticos del Parlamento autonómico elegirán a sus representantes en los nuevos órganos de dirección de Caixanova y Caixa Galicia. El regidor se adelantó además con el anuncio de ayer a la reunión del Consello Social de la ciudad, órgano al que él mismo ha citado esta tarde para mantener un debate monográfico sobre el futuro de las cajas.
Caballero recalcó que promueve la manifestación" como alcalde", ya que el BNG, con el que gobierna en coalición, es partidario de la fusión. La convocatoria, según defiende, es el resultado de lo que los colectivos le han demandado a lo largo de estas últimas semanas. "La ciudad quiere hacerse oír, todo Vigo quiere que se escuche su voz sin distinción de colores políticos. Percibo la petición de que los convoque para demostrar su posición, su carácter y su determinación contra la fusión. Vamos a mostrarlo, porque esta vez se ha cruzado la línea. Nos quieren quitar algo nuestro", expuso. En la ronda de contactos, según Caballero, ningún representante le comunicó su respaldo a la unión de las cajas. "Todos saben que se quiere usar Caixanova para resolver un problema del norte de Galicia. Y Vigo quiere seguir siendo la sede de la caja solvente, que continuará manteniendo su galleguidad".