I.B. - VIGO
Si las cajas gallegas se fusionan, en cinco años tendrán que devolver al Estado al menos 1.282 millones de euros, 1.190 millones corresponderían a las ayudas que pedirían para hacer frente a la operación con cargo al FROB, y 92,2 millones en concepto de intereses, pues los fondos del FROB se cobrarán a un interés mínimo del 7,75 por ciento, un tipo que será mayor cuanto peor sea el rating de la entidad. Cuanto más negativa sea la calificación de sus activos por tener más riesgos de impago, el tipo de interés que se impondrá a la nueva caja será superior.
El interés al que se cobrarán las ayudas del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria ha sido pactado por el Gobierno de España con la Comisión Europea, que está a punto de aprobar este fondo, después de haber fijado además que las ayudas máximas que se pueden conceder a las entidades financieras no superarán el 2% de los activos ponderados por riesgo de las cajas, cuando el Ejecutivo central defendía, en un principio, el 2,5 por ciento.
La caja fusionada en Galicia tendría que ganar cada anualmente al menos 256,4 millones durante los próximos cinco años sólo para hacer frente al pago del FROB y la factura total de los intereses ascendería a 92,2 millones, si el interés fijado es el mínimo, el del 7,75%.
La Xunta de Galicia cuando presentó la auditoría encargada para certificar la solvencia de la fusión aseguró que la operación exige pedir al Estado 1.190 millones de euros y que esta cifra se podría devolver en cinco años, pero no desveló el interés que barajaba, pues en ese momento aún se desconocía cúal sería el definitivo fijado en el FROB.
Sobre este fondo, el presidente de la Asociación Hipotecaria Española (AHE), Santos González, propuso que una parte "muy importante" de las ayudas que se van a destinar a la reestructuración del sector financiero tendrán que aligerar "la presión del crédito inmobiliario",a la vista de que la banca acaba de advertir de que las promotoras no pueden pagar su elevada deuda.