J. P. /P. P. - VIGO/SANTIAGO
"Esta auditoría está desacreditada". Así de contundente se mostró ayer el alcalde de Vigo, Abel Caballero, al conocer las conclusiones de los trabajos encargados por la Xunta para analizar la solvencia de la fusión de las cajas gallegas. "Es una pieza más de la película, nadie se la toma en serio", denuncia. Son varias las razones que le llevan a descalificar este informe. En primer lugar, según explica, las entidades de ahorro auditadas no han tenido oportunidad de presentar alegaciones. "Es una norma de ética profesional y de funcionamiento", apunta. A esto añade la filtración que reveló las conclusiones de la due diligence cuando apenas hacía doce días que se habían iniciado los trabajos, la "premura" con la que se realizó y que sea "una consejera de un gobierno" la que presenta un informe sobre instituciones financieras mientras éstas desconocen su contenido. "Lo conoce el que paga y no la sociedad auditada. Qué situación grotesca!", recriminó.
"Se hace pública una auditoría sin que la conozca el auditado", se queja. Caballero cuestionó que los resultados hayan sido presentados por "un cargo político de un gobierno" y que tanto Caixanova como Caixa Galicia desconozcan el contenido íntegro de la due diligence. De hecho, según censura el regidor vigués, el informe se presenta sin que las entidades gallegas hayan tenido opción a incluir sus alegaciones al texto, como ocurre en la mayoría de las investigaciones contables.
El hecho de que no se haya tardado ni dos meses en culminar la auditoría tampoco tranquiliza al alcalde. Según explicó, un análisis "de esta envergadura suele llevar cuatro o cinco meses". "¿De dónde viene esta premura, estas prisas?", se pregunta. A lo que apunta que, además, los resultados se conocían ya "hace un mes y dos días" cuando se produjo la filtración de que la auditoría avalaba la fusión.
Frente a esto, el alcalde de Vigo defiende la solvencia de Caixanova. "Tiene un proyecto sólido", aseveró. Así, recordó que el Banco de España "no ha hecho ninguna objeción" a la entidad del sur. A pesar de ello, Caballero criticó que la Xunta intente forzar a esta caja a la fusión mediante "una ley elaborada de forma subrepticia en el Parlamento". "Es indigno que los que llevaron una eficaz y solvente gestión se les intente castigar echándolos fuera", denunció.
Para conseguirlo se utilizan, a su juicio, "muchas falacias" por parte de la Xunta como que el Sistema Integral de Protección (SIP) supone bancarizar las cajas y obligaría a fijar el domicilio social fuera de Galicia. "Eso es falso y mentira. Caixanova seguirá teniendo sus órganos rectores actuales, sus directores actuales, domiciliados en García Barbón número uno en Vigo", sentenció.