JULIO PÉREZ - VIGO
Punto por punto, la plataforma de impositores creada en Vigo contra los planes de la Xunta para fusionar a Caixanova con Caixa Galicia desgrana en una larga carta al presidente del Gobierno los supuestos ejemplos de prevaricación "en la forma en la que está actuando" el propio Ejecutivo gallego y que están provocando "un acoso sin precedentes en la democracia" tanto a la entidad viguesa como a las organizaciones empresariales, sociales y políticas que se oponen a la operación. La intención de Asivigo es acudir a todas las instituciones que sean necesarias, incluido el Defensor del Pueblo y las autoridades europeas de Competencia, para defender la "contundente, democrática y sin fisuras decisión del Consejo de Administración" de la caja viguesa para afrontar su futuro con una alianza con cajas de otras comunidades. Y la misiva remitida a Rodríguez Zapatero es un claro ejemplo. A él le piden que "ponga en funcionamiento los mecanismos de poder" que la ley deja en sus manos para defender los derechos de los clientes y del sector financiero en general "y especialmente en este caso de Caixanova".
En otras palabras, que el Gobierno ejecute su potestad para llevar la reforma de la ley gallega de cajas ante el Tribunal Constitucional amparándose "en todas aquellas modificaciones" aprobadas recientemente en el Parlamento "que atentan contra la independencia, estabilidad y soberanía de Caixanova". Asivigo exige que se tenga en cuenta el alcance de la nueva normativa "por el momento del proceso", tras la negativa de la entidad presidida por Julio Fernández Gayoso a una integración con Caixa Galicia, pero también "por las irregularidades en las formas" y la "intencionalidad".
Ése es el plan a de la organización. Su segunda opción, "si no procediera la petición anterior", es la paralización de la renovación de los órganos de decisión de las entidades. Asivigo sostiene que las nuevas reglas de juego pactadas por populares y nacionalistas tienen como objetivo "cambiar la voluntad de Caixanova", partidaria de un Sistema Institucional de Protección (SIP). De quitar a los actuales consejeros por otros que apoyen los planes de la Xunta. "Se estaría cambiando forzadamente la voluntad de Caixanova, lo cual iría en contra del Estatuto de Autonomía, las leyes de cajas y la Constitución", advierten desde la plataforma.
La carta recopila una larga lista de preguntas que los impositores, "humillados, violentados y acorralados", lanzan contra la actuación de la Xunta en las últimas semanas y de "indicios" que "demuestran" que "alguien está tratando de desmantelar a Caixanova". Al Ejecutivo gallego le reprochen que se haya posicionado a favor de la fusión antes de que concluya la auditoría; que incumpla su obligación de velar por la "independencia" de cada una de las entidades; el posible jaque a la estabilidad ante la renovación en una sola tanda del 75% de los consejeros; o que no respete que la decisión de fusionarse salga de las Asambleas. Especialmente crítica es Asivigo con "la amenaza" de Núñez Feijóo a vetar cualquier operación que no sea la integración.
Una decisión que "se debería considerar fuera de la legalidad" en caso de que fuera "la mejor opción financiera", como defiende la caja viguesa. "¿No es una injerencia en la gestión de Caixanova? ¿Cuántas operaciones comerciales se han perdido al crear esta incertidumbre en los clientes? ¿Si había negociaciones para un SIP se han visto afectadas si un motivo justificado?", cuestionan. Asivigo hace llegar a Zapatero su inquietud "ante tanta parcialidad" y teme que se pueda producir "alguna ocultación de datos" en la "posible actuación" de la Xunta "a favor de una de las cajas" para conseguir la unión de las dos.