R. PRIETO - A CORUÑA
Son las gran olvidadas de la última reforma de la nacionalidad. Las miles de abuelas que décadas atrás huyeron de la hambruna han sido discriminadas en la Ley de Memoria Histórica, ya que no recoge los casos de las mujeres que perdieron la ciudadanía por el simple hecho de haberse casado con ciudadanos extranjeros. Sus hijos y nietos han quedado excluidos de la reforma que el pasado mes de diciembre cumplió un año. Es el caso de Marcela Kru, nieta de una vecina de Tui emigrada a Argentina en 1927. "El deseo de obtener la nacionalidad española tiene que ver con mi deseo de ser española, de ser una hija reconocida. Me mueve sólo lo afectivo. No busco nada especial, ni deseo emigrar pero siento que esa tierra también es mi tierra", asegura Marcela desde la otra orilla del Atlántico.
Juan Gabriel Gómez es la otra cara. Él sí logro el pasaporte español. Ser nieto de varón le permite la ciudadanía a la que miles de descendientes de mujeres emigrantes han sido vetadas en esta última modificación legislativa. El 12 de enero del año pasado, el Consulado de Buenos Aires dio el visto bueno a su expediente. "No hace falta un documento que diga cuáles son mis raíces, pero era una necesidad personal de hacer reconocer y que no se olvide el sacrificio de los emigrantes españoles en una época complicada para España", asegura Gabriel, de 32 años y descendiente de ourensanos.
La abuela de Marcela nació en una aldea a las afueras de Tui en 1905. María Luisa se casó muy joven y tuvo dos hijos. Pero al poco tiempo enviudó y decidió hacer las maletas y poner rumbo a Argentina. "Aquí se casó con mi abuelo y tuvieron dos hijos, uno de ellos, mi madre", relata Marcela. A más de 7.000 kilómetros de Galicia, su abuela nunca olvidó sus raíces. "Ella siempre nos hablaba sobre su tierra, sus amigos, su familia. Ella había sido una niña muy traviesa y sus historias eran divertidas. Crecí escuchando miles de anécdotas. Conocí los montes, los caminos, las piedras, los árboles y todos personajes que la acompañaron en sus primeros años de vida", cuenta.
Marcela no sólo conoció los montes y los caminos de Galicia a través de las viejas historias de su abuela. Su mejor regalo de Reyes llegó en 1979. El 6 de enero, Marcela llegó a Galicia para conocer a sus tíos y primos. "Fue una alegría inmensa conocer a mi familia. Fue una etapa muy feliz. Fue como llegar a casa. No lo puedo explicar con palabras… La sensación de conocer todo lo que me rodeada", recuerda Marcela sus dos años de estancia en una pequeña aldea situada a 3 kilómetros de Tui.
En sus planes no estaba regresar a Argentina ya que a los seis meses de haberse asentado en Galicia, su madre y su abuela también viajaron a Tui. Pero a su madre le costó adaptarse. "Ella extrañaba mucho", comenta Marcela, que se sintió que en la obligación de volver a hacer las maletas. "La vida siguió su curso, pero siempre llevé a España en mi alma. Jamás he podido olvidar todas mis vivencias, mis momentos y mis paisajes", asegura.
Ahora sólo espera que en la prórroga de la reforma, la nacionalidad se amplíe a los nietos de mujeres emigrantes. "No me parece justo que no podamos acceder como los nietos de abuelo. Espero que podamos tener las mismas posibilidades", concluye.
Hace justo un año, Gabriel Gómez logró la nacionalidad española. Sus bisabuelos, Juan y Dorinda, y su abuelo Fernando, emigraron desde Carballeda de Avia (Ourense) a Argentina en 1911 "en busca de una vida mejor". "Nunca regresaron a España. Yo tampoco viajé a Galicia y siempre dije que iría siendo español. Ya lo soy, así que cuando la situación lo permita estaré subido al avión. El valor está en ir como español y no como turista argentino", asegura.
Gabriel celebra que el Gobierno abriera la nacionalidad a los miles de hijos y nietos que quedaron excluidos de la reforma del Código Civil del año 2002, pero al mismo tiempo cuestiona que haya dejado fuera a los nietos de mujeres emigrantes. "Es lamentable que una ley pueda decir que una persona es más nieto o más español que otro cuando ambos están en la misma situación filiatoria. ¿Cuál es la diferencia de ser nieto de abuela o de abuelo?", pregunta Gabriel al Ejecutivo.