REDACCIÓN - VIGO
El lobby coruñés que defiende la fusión de las cajas gallegas ha puesto en marcha, citando datos de la consellería de Facenda que dirige Marta Fernández Currás, una campaña para intentar vencer la resistencia existente en el sur de Galicia, y especialmente en Vigo, a la fusión que intenta llevar a cabo la Xunta. La idea de la campaña, e incluso las fechas y los lugares de las reuniones donde se diseñó, fue anunciada la semana pasada por el diario que actúa habitualmente como voz de dicho lobby.
La campaña se diseñó, según publicó el referido diario, para aportar a la sociedad datos que hagan incuestionable la fusión. En las citadas reuniones se acordó, siempre según las mismas fuentes, comenzar a difundir información sobre la situación de ambas entidades y el escenario en que se verán inmersas a corto y medio plazo.
Los diseñadores de la campaña asumen que es arriesgada. De hecho Presidencia siempre ha sido reacia a llevar el debate a ese terreno, por miedo a dañar la imagen de alguna de las cajas.
Pero el paso se ha dado. En las últimas 72 horas han aparecido ya en diversos medios indicadores sobre la supuesta realidad de una y otra caja. El diario El País, por ejemplo, publicó en su edición de ayer que el 40% de las empresas participadas por las cajas gallegas está en pérdidas.
La difusión de ese dato supone un cambio respecto a la estrategia inicial de Facenda, cuando la idea que se propagaba era la de que, de realizarse, Galicia tendría una de las mayores cajas de España, que, a su vez, tendría uno de los grupos industriales más importantes del país. Fue antes de que el argumento del tamaño, frente al de la solvencia, fuese denostado por los expertos.
La nueva estrategia informativa del lobby estaría encaminada a establecer que la fusión no es que sea buena, como se decía, sino que resulta indispensable dada la situación de ambas cajas. Pero los contrarios a la fusión niegan el aserto. Lo ha dicho públicamente el alcalde de Vigo, Abel Caballero, quien ha pedido que se aclare si alguna caja pasa dificultades. “Quieren utilizar a Caixanova para resolver los problemas que tiene otra”, afirmó.
Representantes de colectivos empresariales y sociales del sur de Galicia contrarios a la fusión así como políticos de todas las formaciones, incluidos líderes del PP, han reclamado siempre más información que explique la decisión de la Xunta de intentar imponer la fusión en contra del criterio de Caixanova. En declaraciones a este periódico, algunos de ellos consideran que puede ser un paso positivo para conocer la verdad, pero se confiesan “estupefactos” sobre cómo el lobby coruñés ha comenzado a “vender a la sociedad esos datos”.
Y señalan directamente a una información publicada el sábado por el diario que actúa como la voz del citado lobby, en la cual comparaba los distintos ratios de una y otra entidad, tales como core capital, morosidad, beneficios, liquidez o eficiencia. “Les han dado vueltas y más vueltas para hacer que resulten siempre perjudiciales para Caixanova”, declaró ayer indignado un empresario vigués que en su día formó parte de los órganos de gestión de la entidad financiera contraria a la fusión. “Siempre hemos pedidos datos y claridad, pero si van a maquillarlos como están haciendo, vale más que sigan callados porque el cabreo, lejos de aminorar, va a ser aún mayor”, añadió.
El dinero a devolver
Uno de los datos hasta ahora poco difundidos es el de la cantidad y las fechas de los pagos que ambas entidades deberán hacer a medio y corto plazo. Es una de las cuestiones cruciales para conocer la realidad de las cajas, pues en ocasiones son partidas muy voluminosas y con vencimientos muy próximos. Las citadas fuentes empresariales mostraron ayer su estupor por cómo informó de esos datos en su edición de ayer el referido diario coruñés. “Lo que destaca ese medio”, explican, “es que las dos entidades deberán devolver 3.000 millones a lo largo de 2010, pero esconde para el texto que Caixa Galicia tiene que devolver unos 2.000, exactamente 1.970, y Caixanova sólo 1.000”.
En su opinión, se trata de una “tergiversación” que evidencia por donde va a ir la campaña. “Si fuese al revés”, añade, “hubiesen destacado que Caixanova tiene que afrontar el pago de 2.000 millones en 2010, el doble que Caixa Galicia”. Y termina así: “En el texto, encima, se las arreglan para concluir que la liquidez de Caixanova es menor. Es un escándalo”.
Los expertos consultados admiten que el indicador de Caixanova es objetiva y significativamente mejor, y que la forma de presentarlo responde a ese criterio cínico que dice que el papel lo soporta todo. Coinciden también en que es un dato relevante y lo relacionan con las ayudas que los planes de fusión prevén solicitar al FROP, una línea de crédito a alto interés habilitada para entidades en dificultades.
“¿Por qué no explican a qué se dedicarían esos 1.100 millones que quieren pedir al FROP?”, declaró ayer a este periódico el representante de una asociación empresarial viguesa que se ha manifestado contraria a la fusión. “¿Cuándo tienen que afrontarse esos pagos? Si se explica, a lo mejor comienzan a entenderse las prisas”, y añadió: “Caixanova siempre dijo que no quería recurrir a fondos del FROP, que no los necesitaba, ¿por qué no explican ellos para que los quieren?”.
El mismo empresario critica que, en su opinión, se quiera dar a entender que esa cantidad --“nada menos que casi 200.000 millones de las antiguas pesetas”, resalta—es para el cierre de oficinas y la reducción de empleos. “¿Se han parado a calcularlo? Hablan de reducir 800 empleos. ¿Qué van a dar un millón trescientos mil euros a cada trabajador. Si los sindicatos han hecho estos cálculos no me extraña que apoyen la fusión”, añade.
Esos responsables de organizaciones representativas del sur de Galicia ponen también de ejemplo cómo se relativizan en esas informaciones los datos de beneficios de ambas entidades, prácticamente iguales (en torno a 74 millones de euros al mes de septiembre, que es el que citan), “pese a que Caixa Galicia es 1,5 veces mayor que Caixanova”, dicen; o las tasas de morosidad o eficiencia, “presentados siempre de tal manera que parecen decir lo contrario de lo que son”.
Como ejemplo contrario a esa línea de tergiversación, comentan la información recogida ayer en la edición para Galicia del citado diario nacional, referente a la situación de las empresas participadas por las cajas. “En esa información”, arguyen, “se dice honestamente que el balance es peor para Caixa Galicia, y no se oculta que Caixanova integra la mayor parte de sus sociedades dependientes en sus propios balances mientras que Caixa Galicia reordenó el pasado año, por ejemplo, todas sus participaciones inmobiliarias en una firma (Adapa)”.
“Que expliquen”, solicitan por último, “por qué el presidente, cuando anunció su decisión de apoyar una fusión, la primero que dijo fue que sería entre iguales, a pesar del mayor tamaño de Caixa Galicia. A lo mejor la razón está precisamente ahí, en los números. Es verdad que dijo también que sería paritaria y equitativa, lo cual es bastante confuso, pero el lobby coruñés nunca habla de fusión igualitaria, sólo dice paritaria”.