X. A. TABOADA - SANTIAGO
Ante el pronóstico del PSOE de que la Ley de Cajas aprobada el pasado martes por el Parlamento gallego, con el voto en contra de los socialistas, generará un "aluvión de recursos", el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, advirtió ayer de que si el Gobierno central llega a plantear un recurso de inconstitucionalidad se abriría entonces un "escenario de muy difícil entendimiento" entre ambas administraciones, porque eso supondría tratar de forma "desigual" a Galicia con respecto a otras autonomías, enviarla "directamente a la segunda división financiera" e impedirle contar con una caja solvente y grande para invertir en los sectores productivos.
En una entrevista concedida a la Radio Galega, Feijóo aseguró que aunque el Gobierno de España "se equivoca profundamente en política económica", no adopta decisiones a sabiendas de que son injustas para perjudicar a una comunidad autónoma. "Espero y deseo que el Gobierno no caiga en esta tentación", dijo en referencia a la posibilidad de presentar un recurso de inconstitucionalidad.
En esta línea, el presidente gallego recordó que las reformas de las leyes de cajas de Andalucía y Cataluña son "más ambiciosas" en el control que la gallega y que sin embargo se aprobaron con los votos a favor del PSOE. "Y en Galicia el PSdeG dice que se puede recurrir. Creo que ningún Gobierno debiera tratar a ninguna comunidad autónoma de forma desigual", sentenció.
El titular de la Xunta gallego incidió además en que el Banco de España ha dado "cuantiosas ayudas" a otras entidades en otras comunidades, por lo que instó a este organismo a que "tenga el mismo criterio para todos".
En cuanto a la posible fusión entre Caixanova y Caixa Galicia, el titular de la Xunta recordó que continúa apostando por la misma siempre y cuando la auditoría encargada para garantizar la solvencia de la futura entidad avale esta operación. "Si es solvente, trabajaremos por la fusión. Si no es solvente, le contaremos a la sociedad gallega que son mejores otras opciones", declaró.
La nueva ley de cajas da un plazo de dos meses para renovar el 75% de los órganos de dirección de las entidades de ahorro con el objetivo de "democratizar" y "profesionalizar" estos entes. En este sentido, el presidente de la Xunta indicó que los órganos de dirección actuales adolecían de una "hiperrepresentación de determinadas instituciones" y una "nula representación del Parlamento de Galicia". Además, criticó, "había en algunos casos una nutrida representación de cargos políticos en los órganos de gobierno", algo que "no podrá ser así a partir de ahora".
Con ello, la Xunta pretende la "democratización y profesionalización" de los órganos de Gobierno con la introducción de expertos en temas financieros con el objetivo de iniciar la "senda de concentración de entidades" que se dará en toda España.