V. RODRÍGUEZ - OURENSE
El candidato a presidir el Partido Popular de Ourense en el congreso que se celebrará el próximo día 30, José Manuel Baltar Blanco, recibió ayer el apoyo de forma "contundente, inequívoco y decidido" del 95 por ciento de los integrantes de la junta directiva provincial, máximo órgano entre congresos, tal y como se plasma en el "manifiesto de Santa Cruz de Arrabaldo" que suscribieron y al que daba lectura el diputado autonómico Rosendo Luis Fernández.
Un centenar de personas arroparon a Baltar Blanco en la foto de familia, en la que no faltaron algunos de los alcaldes "veteranos" que en su momento apoyaron a su padre, Baltar Pumar, para ocupar la presidencia de la Diputación de Ourense, en sustitución de Victorino Núñez, cuando no estaba entre los elegidos.
El candidato, que se colocó en la primera fila junto a varios alcaldes, dijo sentirse "asombrado" por esa "señal inequívoca" del apoyo que viene recibiendo por parte de alcaldes, concejales y presidentes locales del partido en diferentes zonas de la provincia y destacó que ninguna formación política, no sólo en Ourense, celebró unos actos de estas características.
Lo que rechazó de plano fue que el acto se pueda interpretar como una forma de hacer ver su poderío ante la dirección regional del PP, y lo enmarcó en ese "compromiso" de la gente del partido hacia "este humilde candidato" que les presentó el proyecto que tiene.
Sobre lo que no quiso pronunciarse Baltar Blanco fue en relación a las denuncias que sobre "presiones" a militantes se hace por parte de la candidatura que encabeza Jiménez Morán. "No voy a valorar esas declaraciones", sentenció. Para esgrimir que la campaña a la presidencia del PP ourensano debe ser "en positivo y constructivamente".
Y qué decir sobre la "fisura" que se puede producir en el partido en el ámbito provincial debido a la campaña para la presidencia, como se advierte por parte de algunos militantes. El candidato negó la mayor: "En la foto del acto de hoy –por ayer– no veo fisura por ningún lado". Y, de nuevo, insistió en que quiere evitar hablar en negativo.
En el "manifiesto de Santa Cruz de Arrabaldo" también se deja patente el objetivo de convertir el PP de Ourense en el "partido de los ourensanos".
Nada más celebrase el acto surgieron las primeras voces críticas, como la de María José Bravo Bosch, que ocupó tres direcciones generales durante los gobiernos de Fraga en la Xunta; Xuventude, Transportes y Voluntariado, además de ser miembro de la junta directiva del PP.
Fue rotunda al afirmar que nadie le consultó el manifiesto, el cual "no respaldo", y dijo tener dudas de que pueda tener amparo legal. También reconoció estar "defraudada" con un acto con el que "no sé qué buscan sus promotores", entre los que se encuentran miembros del comité organizador del congreso.