REDACCIÓN - VIGO
Caixanova estudia ya los efectos de la reforma de la ley de cajas aprobada el martes en el Parlamento gallego, con los votos del PP y BNG y el rechazo del PSOE. Un día después de que saliera adelante, el consejo de administración de la entidad del sur se reunió en la última sesión de trabajo del año, y en ella se leyó una nota informativa sobre los cambios que introduce la reforma.
El consejo de administración también aprobó las cuentas de la entidad en noviembre. Caixanova registró un resultado antes de impuestos de 95,6 millones de euros al término de noviembre, después de haberse reforzado en lo que va de año con dotaciones de 369,6 millones de euros.
La caja que preside Julio Fernández Gayoso explica que esta medida de "prudencia" ha provocado una disminución del resultado del 25,6% respecto al mismo periodo de 2008, pese a que consiguió mejorar todos los márgenes, redujo los costes financieros en un 33,8% y contuvo los gastos de administración, que subieron un 0,6%. Caixanova también mejoró el margen de intereses un 36,3%, el financiero, un 21,1%, y el bruto, un 46,9%.
La entidad argumenta que estos resultados son producto de la mejora de 10 puntos que ha registrado en su índice de eficiencia durante los últimos doce meses, hasta alcanzar una ratio básica y recurrente del 53% y una eficiencia total del 36% al término de noviembre.
La caja pone de relieve además la "confianza" que sus usuarios están depositando a pesar de la complicada situación financiera, ya que los recursos de clientes crecieron un 6,9%, hasta los 24.289 millones. Por su parte, en el activo el crédito a clientes alcanza los 17.754 millones, apoyándose sobre todo en un crecimiento próximo al 3% de los préstamos hipotecarios y personales concedidos a familias y empresas. Según la entidad, la morosidad sigue sin sobrepasar la barrera del 5%, mientras la media del sector ya está en el 5,10%.