REDACCIÓN
La nueva ley de cajas no sólo mudará en el plazo de dos meses la composición de los órganos de gobierno de las cajas de ahorro,también cambiará su modo de actuar. Con la futura norma, que se aprueba hoy y entra en vigor el día después de su publicación en el Diario Oficial de Galicia, se refuerza la capacidad de tutela de la Xunta. Por ejemplo, la Consellería de Facenda "establecerá" en función de los recursos de las cajas o en relación con una cantidad o porcentaje determinado," la necesidad de autorización previa para las inversiones, directas o indirectas,en cualquier clase de activos _materiales, inmateriales, monetarios o financieros_, así como para la concentración de riesgos, de modo directo o indirecto, en una persona o grupo".
Permiso
La obra social también debe pasar el visto bueno del Gobierno autonómico. El artículo 74 de la reforma pactada por populares y nacionalistas establece que la Xunta debe "autorizar los acuerdos aprobados por la asamblea general de las cajas de ahorro con domicilio social en Galicia, relativos a la determinación de los excedentes y a su distribución según la normativa aplicable, así como los relativos a los presupuestos para el ejercicio en curso, a las nuevas obras sociales y a la liquidación del ejercicio anterior".Pero hay más, cada año mediante la firma de un convenio, la Consellería de Facenda acordará con las entidades de ahrro que porcentaje de sus excedentes dedicarán a obra social. Hay más autorizaciones previas. Las cajas necesitarán "un informe favorable previo" del departamento que dirige Marta Fernández Currás para la realización de cualquier obra social, propia o en colaboración, cuando el importe que se vaya a financiar por la caja en el ejercicio vigente o en los dos siguientes sea superior a 500.000 euros.