R. P. / A CORUÑA
En 2010, no habrá que ir con más dinero en la cartera para circular por una vía de pago en Galicia. No sólo quedará congelado el peaje de las autopistas del Estado –en Galicia, la AP-9 entre A Coruña y Vigo y la AG-53 de Santiago a Dozón–. Los peajes de las vías de pago de titularidad autonómica, la AG-57 entre Vigo y Baiona, y la AG-55 entre A Coruña y Carballo, mantendrán sus precios el próximo año.
Además, en el tramo de la Autopista del Val Miñor, la AG-57, que une Vigo y Nigrán los usuarios notarán incluso una bajada del 10%, con lo que la tarifa de vehículos ligeros pasa de un euro a 90 céntimos. La misma medida se aplicará al tramo que une Paiosaco y Laracha en la autopista coruñesa.
Las medidas las anunció el conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas durante el acto de puesta en servicio del nuevo enlace de Sabarís (Baiona) con la AG-57 (Autopista do Val Miñor). "En menos de un año, el Gobierno gallego cumplirá su compromiso de aplicar descuentos importantes a los usuarios", indicó.
En su intervención, el titular de Infraestruturas también explicó que el Gobierno gallego cumplirá con el "compromiso" de comenzar a aplicar en el primer trimestre del próximo año el sistema de bonificaciones en los peajes de las autopistas autonómicas, y recordó que pueden llegar al 50 por ciento de descuento en el coste de los viajes para aquellos usuarios que utilizasen una vía más de 36 veces cada mes.
A esta congelación de las tarifas en las vías de pago de la comunidad también se refirió el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, quien enmarcó esta medida en las políticas económicas de su Gobierno para tratar de mitigar los efectos de la crisis económica.
Hace ya quince días, fuentes del sector adelantaron la congelación de los peajes también para las autopistas de titularidad estatal. La revisión de los precios es habitual cada inicio de año, pero esta será la primera vez que las concesionarias no apliquen subidas en los peajes desde 2002. Fue entonces cuando se puso en marcha la fórmula por la que anualmente se actualiza la tarifa de las vías de pago. Este sistema tiene al IPC de cierre de octubre y a la evolución del tráfico en las autopistas como principales variables. Ambas registraron tasas negativas este año. De ahí la contención de las tasas.