P. PÉREZ - SANTIAGO
La oposición empieza a sospechar que Alberto Núñez Feijóo está haciendo carrera para saltar a la escena política nacional y han puesto el contador en marcha: el 20 por ciento de su tiempo lo pasa fuera de la comunidad gallega –tal y como le reprochó el BNG– y en su intervención en el Parlamento para hablar de la Conferencia de Presidentes "repitió 18 veces España y se olvidó de que era presidente de Galicia", según las cuentas que hizo el PSdeG.
Feijóo, sin embargo, defiende que sus viajes son "más modestos" que los del bipartito y alega que es bueno que con sus intervenciones fuera de la comunidad autónoma se sitúe a Galicia dentro de la agenda nacional.
El viaje que el jefe del Ejecutivo gallego hizo a Málaga y Cádiz durante el pasado fin de semana fue lo que disparó las críticas de la oposición. El portavoz nacionalista, Carlos Aymerich, le reprochó que viaje tanto "con el dinero de los gallegos". Pero más duro aún fue el líder del PSdeG-PSOE, Manuel Vázquez. "Deje de andar de turista por toda España", le instó.
El dirigente socialista destapó la caja de los truenos porque Feijóo no tardó en sacar a relucir que en la Xunta aún había facturas de los viajes que el ex conselleiro de Medio Ambiente se había hecho a Bali y Polonia coincidiendo con varias cumbres sobre el cambio climático. "Bueno, no sabemos si usted fue, pero las facturas están allí", le espetó el presidente de la Xunta, que añadió que, en todo caso, su viaje a Málaga y Cádiz fue "más modesto".
Sin entrar en el coste económico el líder del PSdeG justificó que los viajes que organizaba cuando era conselleiro de Medio Ambiente "era para estar donde había que estar" y tener representación gallega en las cumbres climáticas mientras que, según criticó, Feijóo acude a Andalucía "a reunirse con el equipo de fútbol de Motril" y recibir la "Chirimoya de Oro". "Se sigue llenando el pecho de medallas", censuró, al tiempo que añadió que "recorre el territorio nacional con un discurso sobre cómo arreglar España".
Sin embargo, el jefe del Ejecutivo gallego no entiende que lo critiquen por ser invitado a otra comunidad autónoma a "hablar de Galicia". "Es fundamental que estemos en la agenda de España", explicó.
La disputa sobre los viajes del presidente de la Xunta surgió como ejemplo de que Núñez Feijóo defiende más los intereses de España y del PP nacional que los de Galicia, actitud que, según la oposición, se dejó ver en la Conferencia de Presidentes de la semana pasada.
El líder socialista le acusó de "traicionar" a los gallegos al convertirse en "adalid" del PP contra el Gobierno central. Manuel Vázquez comparó el papel de Feijóo durante la Conferencia de Presidentes con el "Capitán Trueno" y lo tildó de egocéntrico.
El presidente de la Xunta, sin embargo, contraatacó acusando al Ejecutivo central de "improvisar" durante la Conferencia de Presidentes. "Los intereseses de Galicia quedarían hipotecados si suscribiésemos el acuerdo", aseguró. Además, negó que actuase de "delegado de Rajoy" tal y como le reprochaba el BNG.