C. V. - SANTIAGO
Sí, pero... El Gobierno gallego ha dado el visto bueno al nuevo modelo de financiación autonómica, aunque está convencido de que "no es bueno" para Galicia. No obstante, tal y como explicó ayer la conselleira de Facenda, Marta Fernández Currás, al término de la reunión de la Comisión Mixta de Transferencias Administración del Estado-Comunidad Autónoma de Galicia, el Ejecutivo gallego aceptó las condiciones que ha criticado a lo largo del proceso, y que volvió a subrayar ayer, en un "ejercicio de responsabilidad" "con el objetivo de no perjudicar los intereses de los gallegos".
Las razones de este sí, a pesar de que ayer mismo la conselleira volvía a recordar que no se respetaba la posición "relativa" de Galicia, se resumen en dos grandes cifras. Por un lado, aceptar el nuevo modelo supone que la comunidad recibirá alrededor de 500 millones de euros adicionales de financiación correspondiente a 2009, 350 de los cuales –un 70 por ciento– se entregarán antes de que finalice el año, junto a otros 11,5 millones procedentes de la compensación por la supresión del impuesto sobre patrimonio.
Por otro, y tal y como esgrimió Fernández Currás, asumir este modelo que el Gobierno gallego "no comparte" permite "demorar" las liquidaciones de los 1.900 millones de euros que Galicia adeuda al Estado, "una cantidad que en estos momentos de crisis Galicia no se puede permitir", enfatizó la titular de Facenda.
Durante su intervención tras la reunión de la comisión mixta, Fernández Currás volvió a recordar que el nuevo modelo no tiene lo suficientemente en cuenta los dos criterios que más interesaban a Galicia y que la titular de Facenda definió como "irrenunciables": el envejecimiento y la dispersión geográfica. Respecto al primero, la conselleira admitió una mejora con la introducción de siete tramos de población protegida. No obstante, a su juicio, esto resulta todavía "insuficiente", un adjetivo que aplicó también a la partida destinada por el Ejecutivo central a la dispersión. Además, la representante gallega en la negociación criticó también las "formas" de todo el proceso.
Manuel Chaves, vicepresidente tercero del Gobierno, ha felicitado a las comunidades del PP que hasta ahora han suscrito el acuerdo de financiación autonómica –Galicia, Murcia, Castilla y León, La Rioja, Melilla y Ceuta– porque su apoyo "da valor" al sistema. Tras criticar al PP por haber utilizado el modelo como un instrumento de "confrontación política", concluyó que al final las comunidades gobernadas por este partido han sido "responsables" y han firmado el acuerdo atendiendo a los intereses de sus ciudadanos.
Las reacciones de la oposición gallega no se hicieron esperar. Los socialistas, a través de su portavoz, Xaquín Fernández, criticaron el "doble juego" de la Xunta: "Primero se cansaron de criticarlo y ahora lo firman". Para el PSdeG, las cifras confirman que el acuerdo "sería favorable". En lo que respecta al BNG, el portavoz de relaciones con el Estado, Anxo Quintana, acusó al Gobierno gallego de "doblegarse" en Madrid y demostrar que es un "perro ladrador poco mordedor", ya que aceptó un modelo que es sumamente "lesivo" para Galicia y consintió "rebajar el estatus institucional del país".