MÓNICA VÁZQUEZ / SANTIAGO
Atender al 90% de la población ante cualquier tipo de emergencia en menos de 20 minutos. Éste es el objetivo que se ha marcado para el año 2012 la Xunta, dispuesta a replantearse el actual sistema de emergencias para redistribuir mejor y más eficazmente los medios disponibles y reforzar con nuevos recursos las zonas con peor cobertura. La Consellería de Presidencia, Administracións Públicas e Xustiza ultima un estudio global sobre la red de emergencias que busca obtener una radiografía de la situación actual (tiempos de respuesta, zonas de más difícil acceso, recursos disponibles...) y utilizar esa información como punto de partida para replantear todo el servicio.
Aunque las dificultades orográficas de Galicia unidas a la dispersión poblacional hacen imposible garantizar una respuesta inferior a 20 minutos en todo el territorio gallego, el xerente de la Axencia Galega de Emerxencias (Axega), Juan José Muñoz, aclara que el objetivo es que en el horizonte de 2012 "más del 90% de la población esté atendida por un servicio de emergencias profesional en ese tiempo". Este ratio situaría a Galicia dentro de los "niveles óptimos" de respuesta para casos de emergencia fijados por la UE. Y es que, según explica Muñoz, diversos estudios europeos coinciden en que por encima de los 20 minutos, los daños personales, económicos y materiales provocados por cualquier emergencia se disparan. "Entre el minuto 0 y el minuto 20 después de una emergencia, las pérdidas siguen una tendencia más o menos lineal pero a partir de los 20 minutos, sobre todo en accidentes de tráfico, el incremento es exponencial", añade.
El xerente de Axega explica que cumpliendo estos tiempos se pretende ofrecer, a medio plazo, "la respuesta más adecuada a cada lugar y garantizar una atención eficaz y homogénea". Para ello, se prevé la construcción de nuevos parques de bomberos pero también se estudiará la posible comarcalización de los parques de las ciudades y se planteará una "racionalización" de los recursos existentes. De hecho, una de las medidas que analiza el estudio es redistribuir los actuales Grumires –grupos municipales de intervención rápida, una figura que se creó en 1987 vinculada a los concellos como primera fuerza de actuación en caso de emergencia– en función de las necesidades actuales y teniendo en cuenta cuáles son las zonas más desatendidas. Toda esta información y las posibles soluciones se utilizarán para reordenar los recursos y crear otros nuevos con el objetivo, explica Muñoz, de que "la seguridad no dependa del lugar de residencia" de cada gallego.
Aunque está claro que Galicia todavía no ha alcanzado un nivel de cobertura óptimo, Muñoz explica que la Administración gallega no sabe con exactitud a qué porcentaje de población puede llegar en caso de emergencia en menos de 20 minutos.