J. PÉREZ / I. BASCOY - VIGO
En una nueva sesión maratoniana de casi siete horas, los tres partidos cerraron el pasado viernes la ponencia para la reforma de la nueva ley de cajas, que a partir del miércoles se debatirá en la Comisión del Parlamento. Los populares se han apurado a anunciar "el buen clima y el elevado nivel de acuerdo" con la oposición, aunque entre los no pocos e importantes flecos pendientes está el delicado asunto de la renovación de los órganos de decisión. Los socialistas tampoco tardaron en negar que exista ese acuerdo y mantendrán todas las enmiendas.
La intención del PPdeG es que los Consejos y las Asambleas se cambien en dos meses –y así figura en la ponencia– y confían que el Bloque les apoye, pese a que su propuesta es un año y que la mantendrán con un voto particular. El PSdeG se niega. Aún así, el diputado Pedro Puy, del PPdeG, mantiene que el partido está dispuesto a seguir "acercando posturas".
Otra de las grandes discrepancias está en el proceso a seguir en esa renovación. Los tres partidos analizaron la posibilidad de que los cambios se lleven por sectores –primero unos y después otros– e incluso por porcentajes dentro de cada uno ellos en diferentes momentos, pero la falta de acuerdo dejará finalmente la idea del PPdeG de una renovación al 100%, algo que, según el partido, se ha llevado a cabo en otras comunidades sin que pasara nada y es la mejor manera de que no haya "incertidumbres". El PSdeG carga contra esta vía y alerta de que pondrá en peligro la actividad de las cajas.
Finalmente, la edad límite para ser consejero serán los 70 años. El PP estaba dispuesto a aceptar la propuesta nacionalista para que fueran los 65, pero lo condicionaba a "un acuerdo global". Sin el visto bueno del PSOE, la rebaja se cae de la ponencia. Tampoco va para delante la propuesta del Bloque de incorporar un representante de la Xunta a las comisiones que vigilan los sueldos y las inversiones.
El distanciamiento es también evidente en el control de la Obra Social. El PSdeG no apoya el pacto de los otros dos partidos para que la Xunta fije las inversiones ni el cambio de sistema de elección entre los impositores mediante un solo sorteo. Los socialistas se oponen además a que sea la propia administración la que decida qué tipo de entidades son "representativas" para poder entrar en los consejos y la cesión de un tercio de los miembros reservados a las entidades municipales.
Mientras Puy alaba "el consenso" generado como prueba de que "no se trabajó con prisas" la dirección del PSdeG muestra su sorpresa por el mensaje lanzado desde el PPdeG. "Las diferencias siguen siendo insalvables más allá de los acuerdos que puedan existir en cuestiones puramente técnicas", avisan.