PAULA PÉREZ - SANTIAGO
"Solvencia y galleguidad", son dos de las palabras que más repite el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, cuando se pronuncia sobre el futuro de las cajas de ahorro gallegas. Sin embargo, el ministro de Fomento, José Blanco, echa en falta que se ponga más énfasis en la primera. "Lo que me preocupa como gallego es tener entidades financieras solventes y aquí se habla poco de solvencia y demasiado de otras cosas", aseguró ayer durante su visita a las obras del AVE gallego.
En plena discusión para reformar la ley de cajas, el dirigente socialista lanzó además una advertencia en contra del "intervencionismo político" sobre estas entidades. Aunque mostró su respeto por los trabajos que se están realizando en el Parlamento gallego para modificar la normativa vigente, Blanco se escudó en la posición que el PP mantiene en el ámbito nacional para asegurar que comparte "las reflexiones del señor Rajoy" en contra de incrementar el control político sobre las entidades financieras.
Las opiniones del ministro de Fomento en contra de aumentar el control político sobre las entidades de ahorro reafirman la postura adoptada por el secretario xeral del PSdeG, Manuel Vázquez, que ha decidido desmarcarse de la reforma de la ley de cajas que se está negociando en el Parlamento y que quiere aprobarse antes de final de año. Los socialistas gallegos consideran que es un "asalto político" a Caixanova y Caixa Galicia y critican que se pretendan renovar en sólo dos meses sus consejos de administración.
A pesar de que el PSdeG se ha descolgado del acuerdo para reformar la ley de cajas, el presidente de la Xunta mantiene intacta su intención de acelerar la aprobación de esta normativa, que pretende que la representación de la comunidad autónoma en las cajas se eleve al 20 por ciento –según la propuesta del PP y del BNG–.
Al ministro de Fomento no le convencen las intenciones de los populares para reformar la ley de cajas ya que ayer quiso recalcó que "la política debe de intervenir menos en el control de las entidades de ahorro". Y al mismo tiempo hizo patente las divergencias entre la postura del PP nacional y la de los populares gallegos posicionándose al lado de Mariano Rajoy. "La reflexión que hace el PP en el ámbito nacional yo la comparto", aseguró. "Estoy en contra del intervencionismo", apuntó.
Sin embargo, la discusión sobre la reforma de la ley de cajas no debe eclipsar, en su opinión, otro debate más importante que es decidir el futuro de las cajas de ahorro gallegas. "A mí lo que me preocupa como gallego y por el interés de Galicia es tener entidades financieras solventes", subrayó. De hecho, uno de los temores que ya había planteado si la fusión que pretende la Xunta sale adelante es que la entidad resultante pueda ser absorbida por otra de fuera y se pierda la galleguidad de esta caja.
El ministro de Fomento siempre se inclinó por la opción de favorecer alianzas de las cajas de la comunidad autónoma con otras de fuera. "Las empresas gallegas de más éxito se fortalecieron cruzando fronteras", había asegurado el pasado mes de noviembre cuando la Xunta aún no había hecho pública su postura sobre el futuro de estas entidades financieras.