PAULA PÉREZ - SANTIAGO
En su primera visita a la comunidad autónoma el pasado mes de agosto para comprobar el estado de ejecución del AVE gallego, el ministro de Fomento, José Blanco, ya había anunciado que vigilaría las obras "en primera persona". Y no fue una frase hecha. Sólo este mes ya ha acudido en dos ocasiones a Galicia para inspeccionar el avance de los proyectos de alta velocidad ferroviaria. La primera fue coincidiendo con la puesta en servicio de la línea del Eje Atlántico entre A Coruña y Santiago y la segunda fue ayer para comprobar como uno de los tramos más polémicos del AVE, el que afectaba a los terrenos de la mina de Serrabal, avanza, como el resto de la línea, "a buen ritmo".
En el corredor del AVE que unirá Santiago con Ourense se está levantando sobre el río Ulla el viaducto que batirá el récord de altura en España. Sus pilares tienen 117 metros de alto y tendrá 630 metros de longitud. A pocos metros el ministro de Fomento pudo asistir al calado del túnel de Caldelás, ubicado en los terrenos donde se ubicaba la cantera propiedad de Villar Mir.
Las dificultades que surgieron en este tramo, primero, porque el empresario no estaba de acuerdo con la cuantía que se le pagaba por la expropiaciones y después por las protestas de los trabajadores afectados, ya son historia. Los operarios de Adif culminaron ayer la perforación del tunel de Caldelás, de 600 metros de longitud, bajo la atenta mirada de Blanco. El 90 por ciento de la línea de alta velocidad entre Ourense y Santiago se encuentra ya en obras –sólo quedan pendientes los accesos a la ciudad de As Burgas y a la capital gallega–.
La previsión es que este corredor entre en servicio a finales de 2011. El trayecto en tren entre estas dos ciudades quedará reducido a menos de media hora cuando funcione el AVE. Treinta túneles y 35 viaductos salvarán las dificultades orográficas. La más importante será atravesar el río Ulla, lo que ha obligado a levantar el paso ferroviario más elevado de España. Pero no es el único récord que se batirá en la construcción de este tramo. El entorno paisajístico de la zona ha obligado al Ministerio de Fomento a emplear el 23 por ciento del presupuesto de esta línea en medidas medioambientales, el mayor esfuerzo de todo el territorio estatal.
El presidente de Adif, Antonio González Marín, avanzó que el próximo lunes se licitará el montaje de vía entre Ourense y Santiago por un valor de 206 millones de euros. El consejo de administración del ente Administrador de Infraestructuras Ferroriarias también dará luz verde a la licitación de las obras de tres tramos entre Ourense y Lubián por 281 millones de euros. "A final de año cuando hagamos el balance estaremos en licitación por encima de lo prometido", anunció el ministro de Fomento.