AGENCIAS - LEÓN
Ante el acercamiento de Caja Burgos a Caja Navarra (CAN) y Caja Canarias para sellar un Sistema Institucional de Protección (SIP) tras la decisión de la entidad leonesa de desvincularse de la integración en la comunidad con Caja España y Caja Duero, la Junta de Castilla y León advierte de su capacidad "legal" para autorizar los procesos entre las distintas entidades de ahorro y reiteró la "sensatez" de dar prioridad a las operaciones "internas", en la misma comunidad, de refuerzo del sistema antes de acudir a operaciones con cajas de otras comunidades.
El consejero de la Presidencia y portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez, recordó tras el Consejo de Gobierno que, con la aprobación ayer de la ley de Medidas Financieras para 2010, la Junta se dota de una "herramienta legal" para autorizar procesos entre entidades como la "fusión virtual" . Aunque el dirigente no quiso pronunciarse en ningún caso sobre la posible decisión de Caja Burgos, que podría debatirse hoy en su Consejo de Administración.
Lo "lógico", a su juicio, es que tras la decisión de Caja España y Caja Duero de iniciar un proceso de fusión, las otras cuatro entidades de ahorro de la Comunidad –Caja de Burgos, Cajacírculo, Caja de Segovia y Caja de Ávila– siguieran procesos que les permitieran "reforzarse internamente" antes de "dar otros pasos" que, matizó, "nadie les impide". "No se trata de vetar por vetar", afirmó. Las prioridades defendidas por la Junta en este terreno, resaltó el consejero, siempre han buscado el ordenamiento del sistema financiero de la Comunidad para, a continuación, pasar a su "refuerzo" aunque esta postura, aclaró, no significa que el proceso concluya ahí.
"Una vez hecho eso pueden seguir avanzando", explicó el portavoz –la preferencia del Ejecutivo regional por la unión entre las cajas de la comunidad–, que consideró "sensato" debido al "compromiso" que las entidades mantienen con los ciudadanos de Castilla y León. Tras recordar que el Ejecutivo regional "no puso pegas" a la operación culminada entre Cajamar y Caja Rural del Duero, De Santiago-Juárez reconoció no entender las razones por las que "aquello que entonces parecía malo" ahora "es bueno".