SELINA OTERO - VIGO
Un modelo trilingüe, con asignaturas en gallego, castellano e inglés, siempre que el centro educativo tenga el profesorado suficiente para impartir materias en lengua extranjera, y "un no rotundo" a que sean los padres los que elijan el idioma en el que desean la educación de sus hijos, aprovechando la cooficialidad lingüística en la comunidad.
Directores de centros y asociaciones de padres de alumnos (APAs) coinciden en las ventajas de un modelo educativo trilingüe (tal y como adelantaba hace dos meses Política Lingüística como posible opción para renovar el decreto del gallego) aunque advierten de que, en la actualidad, "no hay profesorado suficiente en Galicia formado en lengua extranjera para implantarlo". En cuanto al papel de las familias en el diseño del decreto, tanto la Xunta de directores de la comunidad como las propias APAs sostienen que los padres "son padres y no técnicos en Educación para tomar una decisión que corresponde, necesariamente, a la Administración, teniendo en cuenta el ´sentir´ de toda la comunidad educativa".
A dos semanas de terminarse el año 2009, fecha límite que se autoimpuso el Gobierno de Núñez Feijóo para aprobar la nueva normativa sobre idiomas (un compromiso pendiente desde campaña para entrar en vigor el próximo año en los centros educativos), el nuevo decreto del gallego todavía es una incógnita. Ni la Xunta de directores, ni las APAs, ni el Consello Escolar ni tampoco los grupos parlamentarios socialista y nacionalista han recibido ningún tipo de información sobre el contenido, la forma o los plazos de la nueva normativa. Desde la Consellería de Educación y Ordenación Universitaria se guarda silencio pese a la expectación creada entre los agentes de la comunidad educativa a 15 días de finalizar el año y a 7 de iniciarse las vacaciones de Navidad. "Hasta que tengamos todo listo no nos vamos a pronunciar", transmitía ayer el departamento que dirige Jesús Vázquez. A falta de información oficial, las hipótesis que baraja la comunidad educativa son numerosas. El secretario xeral de Política Lingüística de la Xunta, Anxo Lorenzo, desvelaba en octubre que el modelo sería trilingüe, de modo que el inglés podía fijarse a través de un porcentaje de asignaturas (al igual que gallego o castellano) o permitirle la licencia de la inmersión anual, con el incremento paulatino de asignaturas en lengua extranjera en función de las opciones del claustro de cada centro (a medida que aumenta el número de docentes formados en la tercera lengua). Sin embargo, no está claro que sea el modelo definitivo al percibirse en las filas urbanas del Partido Popular una corriente favorable a la elección del idioma por parte de los padres, demanda defendida desde hace meses por la Asociación Galicia Bilingüe pese a que el Tribunal Supremo rechazó en noviembre un recurso de una familia viguesa que exigía clases íntegramente en castellano para su hijo. La Justicia se pronunció, a través de este fallo, contra la libre elección del idioma en la enseñanza.