REDACCIÓN
La ronda del alcalde para exponer los "daños" que provocaría la fusión está en marcha, y la Cámara de Comercio ha sido la primera parada. Caballero dedicó ayer a las cajas 15 minutos de su exposición sobre la situación de la ciudad en un almuerzo con la junta directiva de la entidad, al que acudió como invitado. O lo que es lo mismo, el panorama con la nueva ley consumió la mitad de su discurso. Y hoy pisará el acelerador con reuniones con los colegios de arquitectos y abogados, y la federación de peñas "El Olivo".
Por ahora Caballero descarta convocar el Consello Económico e Social para que se pronuncie. "No están todas las organizaciones de la ciudad, y yo quiero reunirme con todas las fuerzas vivas", argumentó. En la comida con la directiva alertó sobre los efectos de la fusión y elogió la postura "valiente" del presidente de Caixanova, Julio Fernández Gayoso. También lo hizo, según las fuentes consultadas, el presidente de la Cámara, José García Costas. El vicepresidente, José Manuel Fernández Alvariño, manifestó que la entidad "no quiere una posición política exacerbada en la nueva ley".