C. V. - SANTIAGO
La "mayor" parte de las licencias de obra que actualmente otorgan los concellos gallegos está relacionada con proyectos de reformas menores o de rehabilitación. Los concejales de urbanismo de las siete grandes ciudades consideran que la rehabilitación "es realmente el futuro", sobre todo en un momento en que la crisis acecha y se reduce el número de licencias enfocadas a la construcción de vivienda nueva y, con ellas, los ingresos de los ayuntamientos.
Así lo expresó ayer la edil de Urbanismo de Santiago, Mercedes Rosón, que actuó como anfitriona de una reunión con sus homólogos del resto de las ciudades gallegas en un encuentro al que aspiran poder "institucionalizar" y dar periocidad.
Según explicó la concelleira compostelana, "en estos momentos la crisis está incidiendo claramente en un descenso importante de ingresos en cuestiones relativas a licencias". Este es uno de los temas sobre los que, señaló, departió con sus colegas. "Son cosas normales que nos preocupan" porque, incidió, "tenemos realidades diferentes, pero todos tenemos problemas comunes para los que queremos hallar respuestas".
En esa búsqueda de "alternativas" para paliar los coletazos de la crisis y "atenuar esa situación difícil" por la que pasa los concellos se encuentra la rehabilitación, según subrayó durante su intervención, cuando la definió como "el gran proyecto de futuro de las ciudades". "Es el gran reto", explicó.
En todo caso, Rosón admitió que la situación es "transitoria y universal", pero que las ciudades gallegas no son las más perjudicadas. "Las ciudades del Mediterráneo están sufriendo la crisis de una forma más brutal", afirmó. "En Galicia, aunque existe y es real, creo que se lleva de otra manera", concluyó. Al respecto, matizó que las ciudades que cuentan con un plan general aprobado están mejor pertrechadas.
Dentro de la búsqueda de fórmulas alternativas la edil compostelana también puso como ejemplo el recurso a programas y ayudas europeas.