REDACCIÓN - VIGO
Pese a contar con su voto en el Parlamento y pese a que la filosofía de la aprobación de la proposición no de ley del Bloque para la reforma de las cajas deja muy claro que el principal objetivo es la entrada de la Xunta en sus órganos de decisión, el PSdeG lanza una advertencia al presidente gallego. Que el cambio no se utilice para forzar un proceso que las entidades no quieran. "Se puede cambiar la ley y politizar una de las cajas para obligar al nuevo consejo de administración, pero no es el camino más normal", critica el secretario general del partido, Manuel Vázquez, que invita a Núñez Feijóo a andar "por el camino de incentivar, estimular, pedir y forzar un poco esa gran alianza".
"No sería bueno que la Xunta cayera en la tentación de cambiar la Ley de Cajas para politizar estas entidades con el fin de alcanzar un objetivo político que no se logró a través de un acuerdo", mantiene Vázquez. El PSdeG admite que la nueva normativa sirva "como medida de presión", pero no para "eclipsar o borrar" su "objetivo principal", que pasa por que los actores sociales y económicos de Galicia "tengan una mayor presencia" en las decisiones.
El líder de los socialistas sostiene que en otras comunidades se están redactando "nuevos modelos legislativos que caminan en la dirección de darle más independencia a las cajas". "Galicia no puede ir en sentido opuesto", exige. Vázquez, que insiste en que las reuniones con la Xunta fueron "muy de trámite", defiende que la posición "más pragmática" es la de albergar las dos entidades financieras bajo un Sistema Institucional de Protección (SIP), que garantizaría la galleguidad y la solvencia si se hace "con rigidez", a través de "acuerdos" con sindicatos y con los colectivos empresariales y con el "aval" de las tres fuerzas políticas.
Los nacionalistas, impulsores de la apertura de la reforma, mantienen que tal y como está la ley la Xunta cuenta con "herramientas y condiciones" para hacer que las cajas "cumplan la voluntad de los gallegos". Una exigencia que, recuerdan, se marcó en el Parlamento con la moción aprobada por unanimidad en la que se reclamaba una "solución gallega" para las entidades. El BNG reitera la condición "semipública" de Caixanova y Caixa Galicia, con lo que es posible "condicionar esa solución". Su apuesta siempre fue la fusión entre las dos.
"Hay una persona que preside la Xunta y que es quien tiene que tomar cartas en el asunto", indice Carlos Aymerich, portavoz parlamentario del Bloque, pensando en la reunión de hoy. "Espero que continúe el impulso y no llegue mañana y diga que, como el acuerdo era imposible –añade–, pues ahora que decidan las cajas". Aymerich da por abierta una nueva etapa en la que tiene que haber "nuevas estructuras y nuevos equipos directivos al frente" en una "nueva entidad para el país".