I. BASCOY - VIGO
El PPdeG teme que el debate de las cajas, a año y medio de los comicios municipales, tenga un coste electoral, sobre todo en Vigo, donde su alcalde, el socialista Abel Caballero, lidera la campaña de apoyos a favor de que Caixanova siga teniendo sede en la ciudad olívica. Dirigentes del PP así se lo han transmitido al líder, Alberto Núñez Feijóo, aunque publicamente todos sin fisuras cierren filas en torno a su política, su estrategia y su gestión de la polémica.
El comité de dirección del PPdeG celebrado el lunes por la tarde, en el que Feijóo avanzó a los suyos que hoy se pronunciaría y dejó entrever que a favor de la fusión, aunque no la citó expresamente, fue la prueba de que los populares recelan del coste que en las urnas puede tener la apuesta tan decidida por la fusión. Dirigentes del PP de Vigo pusieron, según asistentes a la reunión, sus sospechas encima de la mesa, pero no son los únicos. Para algunos en el PPdeG, hay que hacer frente a la estrategia ya no de Caballero sino de José Blanco, con la complicidad del Banco de España, para "vender" ante la ciudadanía que es el PP el que "entrega" las cajas gallegas a entidades de otras comunidades gobernadas por el PP. "Son ellos (Blanco y el Banco de España) los que no quieren las fusiones intrarregionales, y al final nos echarán la culpa a nosotros, cuando somos los que defendemos la galleguidad de las cajas", se quejaba ayer un cargo popular, que también se preguntaba por qué el organismo regulador da el visto bueno a fusiones entre cajas catalanas y andaluzas (dos autonomías en manos del PSOE en las que, en todo caso, no se quedarían con una sola caja), cuando a la Xunta le transmite que mejor son las alianzas entre entidades de diferentes comunidades.
El papel del Banco de España y del ministro de Fomento es clave para que en Galicia no prospere la fusión, interpretaban ayer desde el PPdeG, donde acusaban al organismo regulador de actuar al dictado del PSOE. "Si Gayoso no tuviera el respaldo del Banco de España y de Blanco, la fusión estaba hecha", comentaba un dirigente popular, quien además se lamenta de que hay miembros del consejo de administración de Caixanova que se posicionan en contra de la fusión, aunque las organizaciones a las que representan no piensan igual.
Otro dirigente popular añadía que en todo caso "esto acaba de empezar" y advertía de que el PP no cede y seguirá luchando por la fusión porque hay que asegurar que "Galicia no desaparezca del mercado financiero". La reforma de la ley de cajas, si no triunfa el diálogo, es el plan B de la Xunta. La modificación legislativa abrirá la puerta al Gobierno autonómico de los consejos de administración de las cajas y puede poner en peligro la mayoría de que ahora goza Julio Fernández Gayoso en Caixanova. El PP ultima su enmiendas a la proposición de ley del BNG, y serán cruciales para adivinar los planes y la estrategia de la Xunta a corto plazo.
Los populares calculan que con su proyecto de reforma, que marcará plazos, los nuevos consejos de administración, donde ya habrá representación de la Xunta, estarán constituidos antes de verano. A lo mejor, ni siquiera hay por qué reformar los estatutos de las cajas.