S. DE LA FUENTE - OURENSE
Luis Montoya y Margarita Gabarres han ocupado páginas en los diarios desde que la justicia concedió a la Xunta la tutela de su hijo porque peligraba su salud. Los padres dijeron "no" y ocultaron al pequeño. Desde entonces, no han dejado de salir en medios y han mantenido en jaque a la administración autonómica y judicial. La búsqueda del menor terminó el lunes en Vilagarcía.
El niño se hizo famoso por llevar la alimentación con la que sueña cualquier pequeño de 10 años y así lo reconocía su padre para justificar que si estaba mal alimentado era por desconocimiento y que gracias a una dieta había bajado de peso. No quería entregarlo a la Xunta, que defendió siempre el "bienestar" del menor y evitó acciones drásticas.
Y así pasaron las semanas y el menor en paradero desconocido. El interés nunca decayó e incluso en la última declaración de los padres en el Juzgado los medios hicieron guardia.
Ayer finalizaba la odisea de este pequeño que pronto volverá a casa con sus abuelos: "La Xunta no tiene interés en sacar al niño del entorno familiar, sino de que vuelva a casa curado", decía ayer Rogelio Martínez. La última palabra ahora la tiene el fiscal jefe que deberá decidir si formula o no acusación contra los padres una vez que el juez instructor dé por concluido el procedimiento abreviado y se lo remita a Fiscalía.