IRENE BASCOY - VIGO
La Xunta no tira la toalla, pese a que el plazo dado por el presidente, Alberto Núñez Feijóo, para propiciar la fusión de las cajas gallegas ha concluido sin acuerdo, ante el rechazo de Caixanova. El titular del Gobierno autonómico desvelará hoy su posición a favor de la unión, hará un nuevo llamamiento al diálogo, y dejará abierta la puerta a seguir intentándolo.
Feijóo se plantea incluso ofrecer la posibilidad de que una consultora externa sea la que audite las cuentas de ambas cajas para avalar la viabilidad de la fusión, una vez que los informes puestos encima de la mesa durante las conversaciones Xunta-cajas no son coincidentes. El de Caixanova destierra esta opción, y el de Facenda y el de Caixa Galicia, en cambio, apuestan por ella.
El presidente de la Xunta emprende hoy por la tarde viaje a América Latina, pero antes de irse, por la mañana, desvelará su posicionamiento sobre el futuro de las dos entidades a la opinión pública, tal como se había comprometido, y un día después de que se agotase el plazo que dio a los líderes de las cajas, Julio Fernández Gayoso y José Luis Méndez, para presentar una "propuesta conjunta".
No habrá propuesta conjunta de Caixanova y Caixa Galicia, pues la primera defiende su solvencia para continuar por separado y prefiere una alianza virtual (SIP) con cajas foráneas, para evitar el coste social de la fusión con la vecina del norte. La vecina del norte quiere la fusión, pero ante la negativa de la caja del sur , aún ratificada el pasado jueves por su consejo de administración, ya busca alianzas fuera de Galicia.
En consecuencia, Feijóo explicitará hoy algo ya sabido. La fusión es imposible y la Xunta no puede imponer su criterio. El Gobierno autonómico puede vetar las decisiones de futuro de las cajas o ponerles condiciones, pero no obligarles a tomar una u otra decisión.
En todo caso, Feijóo no desiste de la fusión, el escenario a favor del que ha trabajado en los últimos meses, aunque publicamente se haya guardado de posicionarse abiertamente. Eso sí, sus declaraciones, especialmente en los últimos días, no daban lugar a dudas y en sus conversaciones con los agentes sociales se posicionó claramente a favor de la unión de Caixanova y Caixa Galicia, según testigos presentes. Hoy hará un nuevo llamamiento al diálogo y a la reflexión. Explicará que los informes de la Xunta concluyen que la fusión es viable y que es la fórmula que garantiza la galleguidad y la solvencia de las cajas, las dos premisas a las que no renuncia el Gobierno autonómico y en torno a las cuales ha logrado articular el apoyo de oposición, empresarios y sindicatos, eso sí con matices. Por ejemplo, el PSOE propone en vez de una fusión un SIP (Sistema Institucional de Protección) entre las cajas gallegas y la patronal de Pontevedra respalda los planes de Caixanova.
El titular de la Xunta, que quiere presentarse con el respaldo de los agentes sociales, a los que hoy ha vuelto a citar, propondrá que una consultora externa se pronuncie sobre la viabilidad de la fusión, ya que Caixanova disiente de su tesis e insiste en que la unión con Caixa Galicia no es una buena opción, pues el informe que encargó precisamente a una auditora concluyó que habría que cerrar demasiadas oficinas, despedir a mucha plantilla, y la competividad quedaría mermada, igual que la disponibilidad de crédito de las pymes.
Núñez Feijóo, que además tiene la baza de la reforma de la ley de cajas para entrar en los consejos de administración de las entidades, que es donde se deciden las fusiones o no fusiones, ha citado hoy en su despacho a sindicatos (diez de la mañana), empresarios (diez y media) y oposición (once de la mañana), para adelantarles su posición. Después comparecerá en rueda de prensa. Las cajas ayer guardaron silencio.