REDACCIÓN - VIGO / OURENSE
En la recta final de la decisión de la Xunta, los alcaldes de Vigo y Ourense, los socialistas Abel Caballero y Francisco Rodríguez, defienden una vez más la "galleguidad" , "el carácter público" de las cajas y la "defensa de soluciones de pacto que pueden ser construidas desde el equilibrio y del diálogo abierto".
"El problema del sur de Galicia es la presión que está habiendo desde el norte para deslocalizar una institución financiera que pertenece al sur", critica el regidor vigués. Caballero mantiene, con "datos", que "esas presiones" sobre Caixanova "alejarían los centros de poder de los ámbitos del sur de Galicia" y "el desarrollo económico no lo puede permitir" porque "perdemos las referencias de inversión". "Caixanova aguanta la galleguidad porque no tiene dificultades" , dice.
El alcalde de Ourense recordó la "experiencia no muy buena" que la ciudad vivió con la fusión de las cajas del sur. "Se le privó de un instrumento financiero importante", se queja. Por eso mirará "con lupa" cualquier operación y apuesta por un SIP como instrumento "razonable". En Pontevedra, en cambio, la teniente de alcalde, la socialista Teresa Casal, reconoce que la mejor solución es la fusión.