X. A. TABOADA - SANTIAGO
El PPdeG entró ayer en el debate sobre el futuro de las cajas, tomando una palabra que hasta ahora sólo había tenido el grupo parlamentario o su presidente y titular de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo. Pero no para definir su postura, como ya han hecho el PSOE y el BNG, sino para reclamar que los partidos y organismos, tanto de Galicia como de fuera de la comunidad, "respeten" el pronunciamiento que adopte la Xunta sobre el reordenamiento del sistema financiero gallego por estar basado en análisis "objetivos y rigurosos".
De lanzar este mensaje se encargó el secretario xeral del PPdeG, Alfonso Rueda, quien advirtió que quien se oponga a la postura de la Xunta deberá dar explicaciones. "Quien no respete lo que decida Galicia, tendrá que explicar los motivos por los cuales se opone a la voluntad de los gallegos", declaró Rueda antes de la reunión del comité de dirección del PPdeG, en el que precisamente, entre otros asuntos, se abordó el proceso de reordenación de las cajas.
"Esperamos que la postura sea aceptada por todos los organismos, incluidos los de fuera de Galicia, y por los partidos también. Porque sería difícilmente explicable que lo que puede ser en otras comunidades, no pueda serlo en Galicia", comentó.
Como su advertencia no quedó clara a quién se dirigía, si a Caixanova –que está totalmente en contra de una fusión con Caixa Galicia– o al Banco de España, posteriormente desde el PP se informó que no era Caixanova el objetivo de las palabras de Rueda.
Preguntado sobre la actitud del alcalde de Vigo, el socialista Abel Caballero, el secretario xeral del PPdeG lo instó a explicarse por qué mientras él defiende una estrategia sobre las cajas, el partido sostiene la contraria, y le demandó "prudencia y objetividad", si bien estuvo de acuerdo con el regidor vigués en que las decisiones deben tomarse bajo los criterios de "solvencia y galleguidad".