C. V. - SANTIAGO
Las postales navideñas con la prototípica nieve que se instalaron en el interior de Galicia durante las dos últimas jornadas tienen las horas contadas y, con ellas, los disgustos de algunos conductores obligados a recurrir a las cadenas en ciertos lugares de Ourense y Lugo, sobre todo, y las vacaciones adelantadas de los niños de trece colegios de esta última provincia.
No obstante, a pesar de la corta duración del temporal de nieve, la Diputación de Lugo ya ha tenido que distribuir cuarenta toneladas de sal en las carreteras que atraviesan las montañas de esta provincia para facilitar el tránsito de los vehículos. También en Pontevedra hubo que echar mano de la sal, aunque sólo en un lugar, la P0-533, por iniciativa de la Guardia Civil y sólo "por precaución".
Durante la jornada de hoy, según las previsiones que baraja MeteoGalicia, la nieve quedará reducida al lugar en el que tradicionalmente se encuentra: las cumbres de las montañas, al subir progresivamente durante el día de ayer desde los 1.000 a los 1.200 metros. A lo largo del día, lo que se prevé es que haya que subir hasta los 1.500 metros para encontrarla. Un frente cálido –seguido muy de cerca otra vez por otro frío– dejará temperaturas con un ligero y moderado ascenso en toda la comunidad, aunque también traerá consigo lluvias que irán aumentando en intensidad conforme avancen las horas.
A pesar de que durante la jornada de ayer Galicia estuvo bajo alerta amarilla –riesgo– por vientos en la costa, lluvia, granizo y nieve en el interior, los operativos de la Dirección Xeral de Emerxencias no registraron demasiadas incidencias. Según los datos facilitados por el 112, los equipos tuvieron que intervenir en las última horas de la tarde. En concreto, una ambulancia no pudo continuar su marcha por la carretera de Folgoso do Courel, en Lugo. En el resto de los casos, las incidencias fueron más propias de una jornada de temporal de lluvia. Así, en Carballo (A Coruña), efectivos del Grumir tuvieron que salir para limpiar el barro de una carretera, mientras que en Viveiro (Lugo) se registró de madrugada una bolsa de agua y en Toén (Ourense), hubo que proceder a la retirada de dos ramas de pino.
No obstante, fue necesario cortar dos carreteras al tráfico pesado por culpa de la nieve y, en algún caso, como en la OU-122, cerca de León, enviar maquinaria especializada para limpiar la vía, una situación similar a la carretera cercana a la estación de esquí de Manzaneda, donde, no obstante, sólo está prohibida la circulación a camiones.
Si para los conductores la nieve supuso una complicación, para más de 260 escolares de trece colegios de Lugo –de los municipios de Baleira, Cervantes, A Fonsagrada, As Nogais, Becerreá, Navia de Suarna, Negueira de Muñiz, Folgoso do Courel y Pedrafita del Cebreiro– resultó el equivalente a un descanso navideño.