S. R. - PONTEVEDRA
Un nuevo eslogan y el enésimo anuncio del Gobierno. Para el presidente nacional del PP, Mariano Rajoy, la nueva Ley de Economía Sostenible es sólo un paso más en lo que considera una "política económica basada exclusivamente en el marketing y sin medidas para crear realmente bienestar y empleo". "La situación de España es lo que es", criticó Rajoy antes de hablar de paro, deuda, desconfianza... "Ha sido la historia de un engaño que afectó a lo más importante, que es la confianza y ahora anuncian otra ley, que es el enésimo anuncio, que no va a resolver lo importante y si alguien se la cree, que yo no me la creo, va a generar expectativas falsas".
El líder popular advirtió al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de que la economía "no se arregla con marketing sino con ideas, determinación y coraje".
Frente a la nueva ley, defendió una apuesta por la austeridad que ponga fin al déficit público español y se felicitó porque esta contención sea una seña de identidad de la Xunta. "El Gobierno de España en dos años endeuda al país en más de 200.000 millones de euros y eso es hipotecar el futuro, lastrar presupuestos para muchos años y supone la imposibilidad de acceder al crédito a los pequeños empresarios y trabajadores autónomos". A renglón seguido, recordó que sin crédito a los emprendedores "no hay inversión ni empleo y el desempleo sí que es insostenible".
Rajoy aseguró que el elevado déficit público está provocando que las entidades financieras "compren la deuda del Estado" y no utilicen recursos para ayudar a quien si genera empleo y riqueza. "En lo que va de año el crédito a las empresas ha bajado en 3.500 millones, 4.500 en el caso de las familias, y en la Administración ha subido en 93.000 millones", censuró.
La carga de Mariano Rajoy contra Zapatero se centró en la nueva Ley de Economía Sostenible y en general en la gestión de la crisis, pero no fue el único tema en el que lo cuestionó: calificó de "disparatada" la decisión de cerrar sin alternativas la central de Garoña y acusó a Zapatero de no haber estado a la altura en el secuestro del Alakrana, al que le reprochó el dar "un espectáculo lamentable", y afirmó que "tampoco estuvo a la altura en Gibraltar, donde aceptó unas maniobras contra una bandera española".