M. J. A. - OURENSE
Estación de Ourense, 14:30 horas. Paco, 27 años como interventor de Renfe, se coloca la corbata corporativa y espera a que llegue a algún viajero al tren de media distancia que cubre el trayecto hasta A Mezquita de la línea Ourense-Puebla de Sanabria, la más deficitaria de Galicia con un promedio 14 viajeros al día. Pero ayer era sábado y el "Tamagochi", como se conoce coloquialmente a este tren automotor, partió puntual, a las 15:10 horas, pero sin pasajeros. "Es que es el peor día; los viernes vamos a tope", protesta el interventor.
Jubilados que llegan del pueblo en el tren de la mañana para hacer gestiones en la capital de Ourense y regresan a última hora de la tarde a sus lugares de origen y estudiantes que vuelven a casa los fin de semana, son los viajeros que utilizan habitualmente este tren. Una media que rompió ayer toda sus expectativas, pero a la baja, porque el único servicio que funciona los sábados entre Ourense y A Mezquita partió sin ningún viajero. Las 56 plazas iban vacías.
"El sábado es mal día", argumentaba Francisco López, monfortino, pero residente en Santiago, quien pidió hace unos años trabajar esta línea "precisamente porque es tranquila, algo en lo que influye el tipo de usuarios, la mayoría de ellos tarjetas doradas", indicó en relación a la edad de los usuarios, en su mayoría jubilados y pensionistas que viajan además con descuentos de hasta el 40% sobre los 6,50 euros que cuesta el billete simple.
"Y eso que hacemos el viaje en un tiempo muy bueno, pues el tren tiene una media de 120 kilómetros por hora y llegamos a la estación de A Mezquita a las 16:44 horas, es decir en una hora y veinte minutos, lo mismo prácticamente que lleva por carretera", defiende el interventor la eficiencia del tren.
La línea más deficitaria de Galicia parece a la vista de estos datos, la más rápida, pues A Mezquita está situada en el extremo suroriental de la provincia de Ourense y dista de esta 120 kilómetros lo que supone más de una hora y media de viaje por carretera.
Este servicio hace además innumerables paradas en su recorrido, algunas facultativas, es decir dependiendo de si hay o no viajeros en la estación, y otras estables. Son 120 kilómetros y casi una docena de paradas: Ourense, San Francisco, Taboadela, Paderne, Ponte Ambía, Baños de Molga, Vilar de Barrio, Alberguería, Vilariño de Conso, A Gudiña y A Mezquita.
Pese al exiguo número de pasajeros que utilizar esta línea ferroviaria, sigue siendo, según el alcalde de A Mezquita, José Luis Santamarina, "la única vía posible de comunicación con la ciudad de Ourense para muchos vecinos de un concello aislado".