REDACCIÓN - VIGO
El presidente del Círculo de Empresarios de Galicia, Jaime Borrás, reclamó ayer al titular de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que "evite politizar procesos en los que deben primar los criterios de solvencia, eficiencia y eficacia, como ha sido hasta ahora".
Borrás lanzó esta reclamación ayer por la noche, en el acto de imposición de la Medalla de Oro de la entidad que preside al armador José Pereira Álvarez. A la ceremonia asistió Feijóo, a quien Borrás deseó "la tranquilidad y el sosiego necesarios para valorar las distintas opciones y sus consecuencias", rehuyendo "presiones partidistas, enfoques identitarios o formulaciones dogmáticas". Aunque el portavoz del Círculo de Empresarios de Galicia no aludió en ningún momento al futuro de las cajas gallegas, los allí presentes entendieron que la cuestión objeto de reflexión eran las entidades de ahorro.
Borrás instó al titular del Gobierno autonómico, quien se posiconará sobre el futuro de las cajas y tiene derecho a veto sobre las decisiones que tomen las entidades de ahorro, a tener en cuenta "todas las sensibilidades, las del norte y las del sur, las del litoral y las del interior".
"Ceder para alcanzar consensos no es claudicar, sino apostar por hacer juntos el camino y recuperar un modelo que se abrió con la transición y se ha ido debilitando con el paso del tiempo", abundó el presidente de los empresarios de Vigo, según la nota de prensa enviada por el Círculo de Empresario de Galicia.
Borrás, en su discurso, también advirtió: "Somos y nos sentimos gallegos, pero nuestra galleguidad no debe ser un cajón de sastre que vale para todo, ni puede quedar constreñida a un pequeño mercado local que no llega a los tres millones de habitantes, sin afrontar las exigencias del mercado global".
El Círculo de Empresarios de Galicia fue una de las primeras entidades de la provincia de Pontevedra en salir publicamente a defender la no fusión de Caixanova y Caixa Galicia. Esta asociación entiende que las dos cajas deben "fortalecerse por separado" y alerta de que "un proceso de fusión" sería negativa desde el punto de vista del empleo, por los puestos que se perderían, y de la competitividad empresarial.