REDACCIÓN - SANTIAGO
El ex presidente de la Xunta Emilio Pérez Touriño manifestó ayer su"preocupación" porque la reforma de la ley de cajas se haga "con prisas", sobre todo cuando, argumentó, la norma actual dota al Gobierno autonómico de "instrumentos", pues es quien autoriza cualquier movimiento de éstas, sea fusión o sea SIP. Touriño además recordó que la ley que ahora se dispone a reformular el PPdeG fue aprobada en la última legislatura de Manuel Fraga un mes antes de que fuera relevado en el poder por el bipartito y siendo Alberto Núñez Feijóo vicepresidente de la Xunta. "Si la ley no está a la altura, Feijóo es el responsable directo", aseveró.
Touriño lanzó este recordatorio en la primera conferencia que pronuncia tras la derrota electoral del uno de marzo. Estaba invitado por la Fundación Iniciativas 21, plataforma que impulsó siendo candidato a la presidencia de la Xunta, y desde la que ayer aprovechó para respaldar la propuesta de Manuel Vázquez de un SIP (Sistema Institucional de Protección) entre Caixanova y Caixa Galicia. "Es hora de crear una nueva institución financiera para los nuevos tiempos al servicio del país", remarcó.
Repensar la relación con BNG
Touriño, que estuvo arropado en su reaparición en Santiago por su sucesor al frente del PSdeG, Manuel Vázquez, y de numerosos dirigentes socialistas, también hizo autocrítica y atribuyó en buena parte la pérdida de la Xunta a la "competencia desatada" entre los socios de gobierno, PSOE y BNG, sobre todo en la etapa final del bipartito.
Touriño abogó por "repensar" la relación entre PSdeG y Bloque, ya que de ello depende, a su juicio, el cambio en Galicia. "Socialismo y nacionalismo, una ecuación de muy difícil solución, que hay que repensar, porque está ahí", subrayó. El ahora diputado raso, que no despejó la incógnita de su futuro, propuso a su partido y a la formación frentista, reflexionar sobre "la tentación de ocupar las instituciones para generar poder, en definitiva: usar el gobierno como instrumento del partido".