X. A. TABOADA - SANTIAGO
El futuro mapa financiero gallego vivió ayer un nuevo episodio con la reunión del presidente de la Xunta y los agentes sociales y económicos. El encuentro con la Confederación de Empresarios de Galicia se celebró en San Caetano y, al contrario de lo sucedido en la cita con los responsables de las cajas y los partidos de la oposición, no fue Alberto Núñez Feijóo quien abrió el turno de comparencias ante los medios, sino el presidente de la patronal, Antonio Fontenla.
Arropado por los representantes de las cuatro provincias, Fontenla transmitió el apoyo de la patronal gallega "a cualquier salida de la negociación entre las cajas y la Xunta", pero con la condición que se respeten los criterios de solvencia y galleguidad.
Feijóo explicó que empresarios y Xunta coinciden "en lo básico, por no decir en el total" e insistió en que esos dos criterios son los que dirigirán su decisión. "Las empresas necesitan un instrumento financiero que funcione, lo que se significa que se desatasquen las cañerías de los créditos y que, si es posible, que los centros de decisión estén próximos a las empresas gallegas", comentó el presidente de la Xunta.
Para la patronal, lo fundamental, y máxime en tiempos de crisis, es que el "producto resultante" de las negociaciones garantice la liquidez, sea duradero y eficaz en la economía. "Los empresarios queremos invertir e invertir, more money, more money (más dinero)", terció el presidente de la Confederación de Empresarios de Pontevedra, José Manuel Fernández Alvariño.
Los representantes de la patronal negaron que existan diferencias entre ellos y que su apoyo a la salida negociada de las cajas es unánime. "Aquí estamos la Confederación de Galicia, no empresarios ni de A Coruña ni de Vigo. El sistema financiero es patrimonio de todos los gallegos", intervino de nuevo Alvariño, para quien las cajas deben "mojarse" y olvidarse de otros criterios.
La CEG evitó tomar parte por cualquiera de las posibles opciones puestas en la mesa, como una fusión entre Caixanova y Caixa Galicia, un SIP entre ambas o alianzas con entidades de otras autonomías, argumentando que no es de su competencia tomar esas decisiones.
En todo caso y aunque se respetará la decisión que adopten las cajas en su negociación con la Xunta, la patronal de Pontevedra defiende la continuidad en solitario de Caixanova y Caixa Galicia y que en caso de ser necesario, busquen sendas alianzas en otras comunidades autónomas. La Confederación de Empresarios de Pontevedra fue la única que encargó un informe específico en el que se concluía el rechazo a la fusión entre las dos entidades gallegas por el alto coste social y los despidos.