P. MERA - A CORUÑA
El futuro de casi 90 nuevas farmacias que están a punto de abrir en toda Galicia está en el aire. El motivo es una sentencia judicial que anula parte del concurso por el que la Xunta adjudicó los nuevos establecimientos, lo que deja en suspenso la validez de las adjudicaciones. El fallo, emitido por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) el mes pasado, suspende algunos de los baremos de puntuación que estableció la Consellería de Sanidade del anterior Gobierno cuando abrió el concurso en diciembre de 2006.
En concreto, el TSXG anula el criterio de valoración de los cursos de posgrado de los solicitantes, que daba el doble de puntuación (dos puntos frente a uno) a los farmacéuticos de hospital frente a los titulados en otras especialidades. Según el fallo, esta diferencia en el criterio es "una infracción del principio constitucional de igualdad", por lo que "anula" el baremo que puntúa los estudios de posgrado según las especialidades, al considerarlo "contrario a derecho". Es decir, que los fundamentos en los que se basó la anterior Consellería de Sanidade, presidida por la socialista María José Rubio, para convocar y otorgar las 87 nuevas farmacias no son válidos, por lo que las puntuaciones que recibieron los solicitantes, en función de las cuales estos eligieron el ayuntamiento en el que abrirían la farmacia, ya no tienen validez.
El Supremo da así la razón a la Federación de Empresarios Farmacéuticos de Galicia (Fefga), que había presentado un recurso contra la convocatoria de la Xunta al considerarlo discriminatorio para los farmacéuticos de otras especialidades. Sin embargo, la sentencia del Supremo desestima las otras demandas incluidas en el recurso de Fefga, que también pretendía que el no tener una farmacia anterior no sirviera para desempatar en caso de dos solicitudes con la misma puntuación, como recoge la resolución del concurso público.
Así, es posible que muchos de los beneficiarios del concurso –convocado por Sanidade a finales de febrero de 2006 y resuelto en febrero de este año, a una semana de las elecciones autonómicas– que recibieron dos puntos por haberse especializado en farmacia de hospital queden ahora fuera de la lista al restar un punto, y viceversa: algunos de los aproximadamente mil farmacéuticos que se presentaron al concurso y que no lograron la puntuación necesaria para obtener una licencia podrían entrar en la nueva relación de adjudicatarios. Además, al moverse la lista también se mueve la posibilidad de elegir el ayuntamiento, por lo que el mapa de farmacias queda desbaratado. Más aún cuando en los últimos seis meses muchos de los adjudicatarios de las nuevas farmacias ya habían comprado o alquilado los locales.
De todas formas, las consecuencias del fallo judicial son todavía impredecibiles, y no se descarta que pueda acabar anulado el concurso entero. La Federación de Empresarios Farmacéuticos augura un aluvión de pleitos. Aunque oficialmente la Consellería de Sanidade asegura que no tomará ninguna decisión hasta que estudie "en detalle" la sentencia, otras fuentes aseguran que la intención del gabinete jurídico de San Caetano es recurrir el fallo del TSXG ante el Tribunal Supremo.
En Pontevedra podrían quedar anuladas 15 farmacias: en A Illa de Arousa, Ribadumia, Caldas de Reis, Marín, Vilaboa, Baiona, Moaña, Mondariz, Nigrán, Ponteareas (dos oficinas), Rendondela (dos), O Rosal y Salceda de Caselas.
La sentencia del TSXG conocida ayer no es la primera que emite el máximo tribunal gallego contra la adjudicación de farmacias que realizó el Gobierno bipartito. Ya a principios de este año el Superior dictó otra sentencia, también tras un recurso presentado por los farmacéuticos, que obligó a la Xunta a reducir de 92 a 87 el número de farmacias que saldrían a concurso.