J. PASTORIZA/I. BASCOY - VIGO
"Estamos asistiendo a una presión fortísima por parte de la Xunta para tratar de conseguir que Caixanova renuncie a su futuro autónomo como caja de ahorros con sede en Vigo y lo ponga en manos de una hipotética fusión de resultados harto dudosos", denunció ayer el alcalde de Vigo, Abel Caballero, un día después de que el titular del Gobierno gallego, Alberto Núñez Feijóo, se reuniera con los máximos representantes de Caixanova y CaixaGalicia, Julio Fernández Gayoso y José Luis Méndez, respectivamente. En todo caso, Caballero manifestó su satisfacción porque los planes de Feijóo para "dejar aVigo sin la caja de ahorros Caixanova" "fracasaron definitivamente" en la cita del martes.
"Una presión política como seguramente no hay precedentes en España por parte del presidente de la Xunta para que Caixanova deje de ser una caja de ahorros con sede en Vigo". Así interpretó el alcalde la reunión del martes, en la que Feijóo pidió a Gayoso y Méndez siete días para seguir buscando una salida conjunta, aunque las dos entidades mantienen posturas contrarias. Caixanova rechaza la fusión y apuesta por un SIP (Sistema Institucional de Protección) con entidades de otras comunidades, mientras que Caixa Galicia baraja como primera opción la fusión con la entidad del sur, y si fracasa esta opción, buscará también fusiones virtuales fuera de Galicia.
El alcalde de Vigo fue muy duro con Feijóo, al que le pidió que "medite", pero también con la líder del PP en la ciudad, Corina Porro, a la que acusó de "supeditar los intereses de Vigo a los del PP de Galicia y del señor Feijóo". "Dio el visto bueno a las pretensiones del presidente de la Xunta de que Caixanova deje de ser una caja con sede en Vigo", recriminó Caballero a Porro, y añadió: "Es de la mayor gravedad política la renuncia del PP de Vigo y de la señora Porro a defender los intereses vitales y claves en esta ciudad en función de los intereses del PP de Galicia".
Para el alcalde, la presidenta de la Autoridad Portuaria de Vigo, Corina Porro, es la excepción, pues las demás instituciones del sur de Galicia sí están a "la altura de las circunstancias" al oponerse a la fusión de Caixanova y Caixa Galicia, que "daría lugar a una caja que nacería mal, lo dicen todos los informes técnicos", apostillo.
El regidor de Vigo también advirtió de que la reforma de la Ley de Cajas con la que la Xunta pretende aumentar su control sobre las entidades financieras "no se va a hacer en contra del Ayuntamiento de Vigo".
El Gobierno de Feijóo quiere entrar en los órganos de gobierno de las cajas y Caballero se niega a que las plazas que ocupe en el futuro sean las que ya están reservadas al consistorio olívico. "No vamos a dejar que la ciudad pierda peso y participación en la caja de referencia que es Caixanova para que ese lugar lo ocupe ninguna otra institución", aseveró Caballero, quien agregó: "No queremos que las cajas se politicen con la intervención de la Xunta. "Somos entidad fundadora, tenemos presencia y queremos seguir teniendo al menos la misma presencia", remarcó.
"Vamos a seguir muy cerca todo lo que haga el Parlamento de Galicia", alertó Caballero. Iniciar la reforma legislativa para que el Gobierno autonómico incremente su control político sobre las cajas fue pactada por el PP con las fuerzas de la oposición, PSOE y BNG. El regidor de Vigo defendió que Caixanova es una entidad "sólida, viable, con buenos ratios, y con un proyecto de futuro" .
Por su parte, el alcalde de La Coruña, el también socialista Javier Losada, criticó ayer la exclusión de los regidores en la ronda de contactos de Feijóo para conocer su opinión sobre el futuro de las cajas gallegas.
Los alcaldes "elegidos democráticamente" representan "a la mayoría de los ciudadanos, que son impositores", subrayó Javier Losada.