REDACCIÓN - VIGO
La causa "determinante" del accidente del Prestige fue un fallo estructural en la zona de tanques de popa. Así se desprende del informe elaborado por la Comisión Permanente de Investigación de Siniestros Marítimo, de la Dirección General de la Marina Mercante, dependiente del Ministerio de Fomento, cuando se acaban de cumplir siete años de la mayor catástrofe medioambiental ocurrida en Galicia.
Las conclusiones del estudio, determinan además que tras visionar la filmación efectuada por el sumergible Nautile se extrae que en el costado de estribor, a unos seis metros de la cubierta principal, las chapas del forro se desprendieron siguiendo las líneas de soldadura.
Durante las labores de reparación del petrolero llevadas a cabo en Guangzhou, China, "se renovó parte de la estructura de los tanques afectados, debido a que la calibración efectuada en aquel momento dio como resultado unos espesores inferiores a los mínimos admisibles por la norma de la Sociedad de Clasificación", prosigue el informe.
Además, la comisión determina que la zona afectada por la avería que fue objeto de una reparación parcial estuvo sometida durante los años de servicio de servicio del buque "a una fatiga térmica y mecánica". Térmica debido a que el fuel es un tipo de carga que se transporta a altas temperaturas y mecánica, por la edad del buque.
Por su parte, la renovación de los refuerzos longitudinales del petrolero se efectuó con perfiles "elaborados y soldados manualmente", al no estar disponibles en el mercado local refuerzos prefabricados. El informe concluyente considera que "si bien esta técnica es admitida como válida, las características mecánicas de los perfiles así fabricados son de inferior calidad".
El hecho de que los espesores de las planchas sustituidas fueran, en algunos casos, "menores que los originales, aunque dentro de la disminución permitida por el ABS", pudo provocar una excesiva concentración de tensiones en las zonas de unión.