R. P. - A CORUÑA
En esta ocasión no derramaron ni una gota de leche. El sector ganadero protagonizó ayer un paro general para denunciar la mayor crisis de la historia que, en Galicia, ha colocado al borde de la quiebra a la mitad de las 13.000 granjas de la comunidad. Tractoradas, caravanas de vehículos, cortes de carreteras y regalos de productos agrarios. Los actos convocados para ayer dieron el pistoletazo de salida a la manifestación convocada para hoy en Madrid, en la que más de 100.000 agricultores y ganaderos –según la previsión de los sindicatos– reclamarán al Gobierno central que tome medidas para evitar el cierre de miles de explotaciones.
La jornada de paro en Galicia, según el gerente de la Asociación Gallega de Cooperativas Agrarias (Agaca), Higinio Mougán, afectó al 90% de la industria. Sin embargo, matizó que aunque la incidencia fue "muy alta", el 50% de las industrias anticiparon al día anterior o aplazaron a hoy la recogida. Una "parte importante" –añadió– fue recogida a primera hora de ayer por parte de empresas como Celta, Larsa o Leche Río. Este paro forma parte de las movilizaciones agrarias que hoy continuarán con una manifestación convocada por Asaja, Coag y UPA en defensa del campo en Madrid, a la que está prevista la asistencia de miles de ganaderos gallegos.
Como en el resto de comunidades, en Galicia se organizaron actos de concentración y entrega de patatas y carne, así como mercados agrarios "transparentes" en distintas localidades. Sabían lo que buscaban. Los miles de ciudadanos que ayer se acercaron a estos puestos querían productos de calidad pero no al precio estratosférico al que están en el mercado. Unións Agrarias, Xóvenes Agricultores y SLG así como Agaca montaron mercados de legumbres y puestos de reparto de patatas en las cuatro provincias gallegas. En esos actos, las organizaciones agrarias pusieron de manifiesto la necesidad de unos precios mínimos que cubran los costes de producción y su trabajo, sin que eso encarezca los productos que compren los ciudadanos. Todos los productos del campo gallego. Miel, brécol, cebollas, leche, harinas, calabazas, lechugas, mermelada, tomates, pimientos, higos, castañas, limones o habas. Y todos más baratos que en el mercado o incluso gratis.
Entretanto, los ministros de Agricultura de la Unión Europea apoyaron sin discusión la propuesta para modificar el sistema de cuotas de producción para que, si un país supera su cupo anual, no se tenga en cuenta en el cálculo aquellas partidas que el gobierno haya "recomprado" a los explotadores que han cesado su actividad. De este modo, el dinero recaudado por la supertasa de esas cuotas recompradas se podrá reconducir durante los dos próximos años para costear ayudas a la reestructuración del sector.