REDACCIÓN - VIGO
El portavoz de Economía del PP, Cristóbal Montoro, hizo pública ayer su “incomodidad” con las comunidades, incluidas las gobernadas por dirigentes de su partido, que “se cierran y no salen a buscar novias para sus entidades” cuando está claro, en su opinión, que “es imposible que se quiera hacer (la reestructuración del sector) sólo con el vecino de al lado”.
El ex ministro defendía con estas declaraciones las fusiones entre cajas de distintas comunidades, pero puntualizaba que la dirección nacional del PP, con sede en la calle madrileña de Génova, ni impulsa ni gestiona estas operaciones, ni tampoco presiona a los presidentes autonómicos de la organización para que favorezcan estas alianzas. Montoro explicó que le consta que el Banco de España está llamando a los Gobiernos autonómicos para decirles “tenéis este problema en casa”, y su reacción es “cerrarse y no salir a buscar novias para sus entidades”, una actitud que no le gusta y que le resulta “muy incómoda”.
El dirigente popular advirtió de los “engendros” que pueden surgir tal como se está diseñando la reestructuración del sector financiero y aludióen concreto a la fusión de Caja Castilla-La Mancha y Cajastur y lamentó que Castilla-La Mancha se quede sin caja por culpa del “invento” de esta operación, “un híbrido”del que culpó al Banco de España en un intento de “sortear” los obstáculos que le ponen las comunidades.
El veto
Por ello, Montoro, una vez más, pidió que “se limite” el derecho de veto de las comunidades autónomas sobre las decisiones de futuro de las cajas, un posicionamiento que choca frontalmente con eldefendido por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y el PPdeG, que además son contrarios a fusiones interregionales, si éstas suponen que las entidades gallegas son absorbidas por cajas más grandes.
El portavoz de Economía del PP también se pronunció sobre el Sistema Institucional de Portección y aseveró que estas fusiones virtuales “no valen para sanear cajas”, sino que responden a “presiones” que experimentan directamente las entidades, no los gobiernos autonómicos, ni los dirigentes políticos, por el entorno actual del sector.
Montoro, por último, acusó a la vicepresidenta económica, Elena Salgado, de “quedarse al margen” de la reordenación del sector financiero y al Banco de España de actuar como “un simple médico”.