PAULA PÉREZ - SANTIAGO
A pesar del repunte en la natalidad que se registró en los últimos años, Galicia entrará de nuevo en declive en la próxima década. Los nacimientos caerán un 20,7 por ciento y cada vez serán menos los inmigrantes que se instalen en la comunidad gallega (un 18 por ciento menos). Si a esto añadimos que la esperanza de vida se incrementará de aquí a 2019 entre uno y dos años la resultante será, según las previsiones del Instituto Nacional de Estadística, una población envejecida, donde cuatro de cada diez gallegos superarán los 65 años de edad. Jubilados y menores de 16 años representarán en conjunto casi el 62 por ciento de los habitantes de Galicia, de manera que sólo quedarán en edad activa para trabajar un 38 por ciento de adultos.
Éste es el pronóstico del INE que ayer publicó sus proyecciones de población entre 2009 y 2019. La tasa de dependencia –porcentaje de niños y mayores– pasará en este periodo del 54 por ciento al 62.
Según las estimaciones del Instituto Nacional de Estadística, dentro de diez años habrá en Galicia 80.000 mayores más, de manera que la cifra de población anciana se elevará a 687.575 personas.
El peso de los mayores en el conjunto del censo gallego se incrementará del 36 por ciento al 42,4 por ciento cuando se llegue a 2019. En Ourense, por ejemplo, la mitad de la población superará los 65 años de edad convirtiéndose en la provincia española más envejecida.
El otro extremo de la pirámide poblacional también se ensanchará durante la próxima década a consecuencia del repunte en la natalidad que se produjo años atrás en Galicia. Los menores de 16 años pasarán de representar el 17,8 por ciento de la población gallega en 2009 a ser el 19,4 por ciento.
Esto significa que dentro de una década seis de cada diez gallegos serán dependientes, es decir tendrán que ser sostenidos económicamente por menos del 40 por ciento de la población.
El caso más extremo será el de Ourense donde, según las proyecciones del INE, el 67 por ciento de la población tendrá en 2019 más de 65 años o menos de 16. De hecho, esta provincia será dentro de una década la que tenga mayor tasa de dependencia de España.
En Lugo el porcentaje de jubilados y menores que se prevé dentro de diez años será del 63,9 por ciento. Esta provincia encabezará además el ranking de España con menor proporción de población joven, con sólo un 17,1 por ciento.
Menos descompensadas estarán en 2019 las provincias de A Coruña y Pontevedra. En la primera la tasa de dependencia se elevará al 59 por ciento y en Pontevedra será del 56,7 por ciento.
Uno de los factores determinantes ha sido la caída de la natalidad. De los 22.251 nacimientos que se calculan para 2009 se bajará en 2019 a 17.624, convirtiéndose Galicia en la tercera autonomía que registra un mayor descenso. Sin embargo, aumentará ligeramente el número de alumbramientos en mujeres que superan los 38 años de edad.